Un significativo procedimiento llevado a cabo por la Secretaría de Control Urbano y Operativo de Comodoro Rivadavia reveló una grave infracción a las normativas sanitarias que puso en riesgo la salud pública. Días atrás, fue interceptado un camión que ingresaba a la ciudad con una importante cantidad de productos lácteos cuya cadena de frío estaba completamente interrumpida.
Miguel Gómez, secretario de Control Urbano y Operativo, detalló el suceso a El Comodorense: «Es un procedimiento que se hizo hace unos días. Se detectó un camión que provenía de la zona del norte y venía con el motor de la refrigeración roto. De manera tal que la leche, las cremas y los yogures venían con la cadena de frío interrumpida». Esta situación representa un serio peligro, ya que la interrupción de la cadena de frío puede provocar la proliferación de bacterias y hacer que los alimentos sean aptos para el consumo.
Ante la evidencia, las autoridades municipales procedieron a labrar el acta correspondiente y a intervenir la totalidad de la mercadería. Gómez precisó que la carga incautada asciende a «unos 2.500 kilos entre yogures y cremas, además de 8 pallets de leche larga vida«. Todos estos productos lácteos permanecen retenidos por el municipio.
La mercadería continuará «intervenida hasta que se resuelva la situación», lo que implica que su destino final —que podría ser la destrucción— aún está por determinarse. Este accionar subraya el compromiso de las autoridades locales en la fiscalización y protección de la salud de los consumidores.





