En medio de la creciente tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel, el doctor en Relaciones Internacionales Alberto Hutschenreuter analizó en Radio del Sur 97.1 el escenario bélico y sus implicancias geopolíticas.
El especialista sostuvo que la actual escalada debe interpretarse desde la lógica del poder y las capacidades estratégicas.
«Estas cuestiones siempre hay que entenderlas en función del poder, de la influencia y de las capacidades. En política internacional casi nada es neutro», afirmó.
Para Hutschenreuter, el quiebre en las conversaciones diplomáticas sobre el programa nuclear iraní, el desarrollo misilístico y el respaldo de Teherán a actores armados en la región fue determinante. «El fracaso de las negociaciones fungió favorable para que Estados Unidos y, sobre todo, Israel llevaran adelante esta operación militar sobre Irán», explicó, y agregó que la ofensiva «abre una caja de Pandora» cuyo desenlace es incierto.
Castigo militar y cambio de régimen
Consultado sobre los posibles escenarios, consideró que podría continuar la «punición militar» con el objetivo de debilitar a Irán en el plano convencional. Sin embargo, se mostró más cauto respecto de un eventual cambio de régimen.
«No podemos saber qué va a pasar, pero sí considerar escenarios. El tema del cambio de régimen es más complejo», advirtió.
El analista recordó que el actual sistema político iraní rige desde 1979 y señaló que, más allá de las diferencias ideológicas, el trasfondo es estratégico. «Para un actor como Estados Unidos es inaceptable que un retador controle tanta riqueza energética y, además, desafíe su poder», sostuvo. En esa línea, destacó que Irán no solo posee petróleo, sino que «es una superpotencia de gas».
En cuanto a Israel, afirmó que sus objetivos son más concretos: «Tratar de disminuir al mínimo las capacidades ofensivas de Irán, frenar el programa de enriquecimiento de uranio y debilitar la asistencia que brinda a actores estatales y no estatales en la región», en referencia, entre otros, a Hezbolá.
Europa y el deterioro del derecho internacional
Sobre el posicionamiento europeo, el doctor indicó que la región atraviesa «un curso acelerado de geopolítica» tras haber creído que la guerra era un fenómeno superado en su territorio. Señaló que hoy el foco principal de Europa sigue puesto en la guerra en Ucrania y que, en el caso de Medio Oriente, mantiene cierta distancia respecto de Washington.
Hutschenreuter fue especialmente crítico respecto del estado del sistema internacional. «El derecho internacional público pareciera haber quedado en letra muerta», afirmó, y vinculó su deterioro al proceso iniciado tras la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014. «El escenario que se perfila es castocrático: cuentan los que realmente tienen poder», remarcó.
La posición argentina y los riesgos
El especialista también se refirió al posicionamiento de la Argentina en el conflicto y consideró «inquietante» un alineamiento automático.
«Argentina es un país geopolíticamente anómalo: tiene dimensiones de Estado continente, pero no desarrolla los activos necesarios para amparar esa condición», explicó.
En ese sentido, advirtió que el país podría exponerse a riesgos. «Argentina puede ser blanco de terrorismo transnacional. Lo ha sido ya en dos ocasiones», recordó, y subrayó que el poder nacional también implica «tener un sistema de anticipación de acontecimientos lo más calibrado posible».
Finalmente, señaló que el conflicto en Medio Oriente no puede analizarse sin considerar a China. «Aquí hay también una intención relativa con contener a China en el segmento geoeconómico», concluyó, marcando que la disputa trasciende el plano regional y se inscribe en una competencia estratégica de alcance global.





