Argentina ha marcado un punto de inflexión en su historia hidrocarburífera al alcanzar en el mes de octubre la producción de petróleo más alta jamás registrada. Según datos difundidos por la Secretaría de Energía, el país llegó a un promedio de 859.500 barriles por día (Mbbl), superando oficialmente el récord histórico que se mantenía vigente desde mayo de 1998.
El nuevo hito, que supera la marca anterior de 858.329 barriles diarios, coloca al país «en las puertas de dejar de ser un país exportador neto de petróleo», gracias al sostenido crecimiento del shale no convencional.
Vaca Muerta:
La clave de este crecimiento reside indiscutiblemente en el desarrollo de Vaca Muerta. El informe oficial detalla que la formación neuquina fue el principal impulsor de este logro, representando dos de cada tres barriles extraídos en todo el país, con una producción total de 567.500 barriles por día durante octubre.
Este dominio del shale oil (petróleo no convencional) ha logrado compensar de manera definitiva el declino de los yacimientos convencionales, permitiendo que la producción total del país supere el techo histórico de hace casi tres décadas.
Nuevo hito provincial y proyecciones
El impacto de este récord se siente con especial fuerza en la provincia de Neuquén, que capitaliza el desarrollo de Vaca Muerta. Sus extracciones la llevaron a un nuevo hito provincial, alcanzando los 587.190 barriles por día.
La Secretaría de Energía destacó que este logro, alcanzado en 118 años de actividad petrolera en el país, se debe al «impulso de Vaca Muerta y reglas claras para el privado», lo que asegura la continuidad del crecimiento del sector. Este panorama no solo implica un avance en la autosuficiencia energética, sino que también tiene un impacto directo en la balanza comercial del país.





