Un equipo de investigadores realizó un descubrimiento clave en el norte de Río Negro: se trata de Alnashetri cerropoliciensis, una nueva especie de pequeño dinosaurio que vivió hace unos 95 millones de años y que aporta datos fundamentales sobre la evolución de los alvarezsaurios.
El hallazgo tuvo lugar en la zona de La Buitrera y fue llevado adelante por científicos del CONICET junto a especialistas de Estados Unidos. Los resultados fueron publicados en la reconocida revista científica Nature.
El ejemplar encontrado, de apenas 70 centímetros de largo y cerca de un kilo de peso, presenta un estado de conservación excepcional, lo que permitió estudiar con gran detalle su cráneo y dentición. Esto permitió a los investigadores replantear teorías previas sobre estos dinosaurios.
«Este ejemplar nos muestra que los alvarezsaurios no se hicieron pequeños por su dieta, sino que siempre fueron de escaso tamaño», explicó el paleontólogo Sebastián Apesteguía, uno de los responsables del estudio.
Los alvarezsaurios son un grupo de dinosaurios carnívoros caracterizados por su tamaño reducido, extremidades anteriores muy cortas y adaptaciones que sugieren una dieta basada en insectos, similar a la de los osos hormigueros actuales. Hasta ahora, se creía que su pequeño tamaño era consecuencia de esa especialización alimentaria.
Sin embargo, el análisis de este nuevo fósil indica que estos animales ya eran pequeños desde etapas tempranas de su evolución, lo que cambia la interpretación sobre su desarrollo biológico.
Además, los estudios filogenéticos ubican a esta especie en una posición basal dentro del grupo, lo que sugiere que los alvarezsaurios se originaron antes de la fragmentación de los continentes y lograron dispersarse ampliamente por el mundo.
El trabajo contó con la participación de científicos de distintas instituciones internacionales, entre ellos Peter J. Makovicky y Jonathan S. Mitchell, y recibió apoyo de la National Geographic Society.
El descubrimiento no solo aporta un ejemplar excepcionalmente completo —uno de los más pequeños registrados en Sudamérica—, sino que también brinda nuevas pistas sobre cómo evolucionaron y se diversificaron estos enigmáticos dinosaurios a lo largo del planeta.





