Los abogados Alfredo Pérez Galimberti y José Raúl Heredia respondieron con firmeza al juez de Esquel, Carlos Richeri, luego de que este desestimara su denuncia contra el Superior Tribunal de Justicia de Chubut y les realizara un severo llamado de atención por su conducta procesal.
En un extenso escrito, los letrados calificaron la actuación del magistrado como «incompetente, contradictoria y ofensiva», y se reservaron el derecho de iniciar acciones administrativas, penales y civiles.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a que Richeri no era el juez correspondiente para intervenir tras las excusaciones de sus colegas Karina Breckle, María Laura Martino y Eve Ponce. Según los abogados, no se respetó la cercanía geográfica ni las prácticas habituales para la asignación del expediente. «Esquel está a más de 600 kilómetros de Rawson; Trelew a 23. ¿Por qué fue designado un juez tan alejado del lugar de los hechos?», plantearon, insinuando que su nombramiento fue deliberado.
Asimismo, Galimberti y Heredia señalaron que el juez debía haberse excusado por su pertenencia a la Asociación de Magistrados, entidad que figura como denunciante en el expediente. «Incurrió en una contradicción flagrante al no apartarse, siendo que por razones similares otros jueces sí lo hicieron», señalaron.
También aseguraron que nunca fueron notificados formalmente del avocamiento de Richeri al expediente, lo cual –aseguran– constituye una violación al debido proceso. «De haber sido notificados, lo hubiésemos recusado sin dudarlo», afirmaron.
Respecto a los argumentos utilizados por el juez para descalificarlos, los calificaron como «agravios personales sin fundamentos concretos» y «una serie de aseveraciones temerarias». Recordaron que ambos cuentan con una larga trayectoria jurídica, incluso desde antes de la creación del Consejo de la Magistratura en Chubut, en el cual participaron activamente.
«Cuando el juez Richeri recién daba sus primeros pasos en la carrera judicial, nosotros ya habíamos trabajado en la redacción del Código Procesal Penal por mandato de la Legislatura en 2004», señalaron, en una respuesta cargada de ironía.
Además, rechazaron que hayan atacado a los fiscales Lucas Papini e Ivana Berazategui, como insinuó el juez. «Cuestionar la falta de experiencia no es una agresión, sino una observación objetiva en un caso de enorme complejidad», explicaron. En este sentido, advirtieron que se requiere pericia técnica y trayectoria para abordar investigaciones que involucran al máximo órgano judicial de la provincia.
En cuanto al desempeño y antecedentes de Richeri, los abogados recordaron que accedió a su cargo por votaciones divididas en el Consejo de la Magistratura y que su historial no es precisamente impecable. «Estos datos no lo descalifican, pero sí demuestran diferencias objetivas que no pueden pasarse por alto», indicaron.
Finalmente, criticaron el «tono ofensivo» del juez en su resolución y calificaron el llamado de atención como «una sanción ilegítima, nula de pleno derecho» por no haberles permitido ejercer su defensa. «No puede permitirse que un juez utilice el proceso para castigar opiniones o disciplinar a abogados mediante reproches personales. Eso sí deshonra la justicia», concluyeron.





