La Resolución 28/2026 borró de un plumazo los fondos que el Estado transfería a las empresas de micros. Aunque el derecho sigue vigente por ley, temen «trabas» en boleterías y un traslado de costos al boleto común.
La Secretaría de Transporte de la Nación sacudió el tablero del transporte de larga distancia al modificar drásticamente las reglas de juego. A través de la Resolución 28/2026, el Gobierno nacional eliminó por completo el régimen de compensaciones económicas que el Estado pagaba a las empresas de micros por los pasajes gratuitos destinados a personas con discapacidad, trasplantados y pacientes oncológicos. La medida encendió de inmediato las alarmas en todo el sector.
A pesar del fuerte impacto financiero para las compañías, la normativa nacional aclaró de forma taxativa que el derecho a viajar gratis permanece «plenamente vigente y exigible». Las empresas de ómnibus interjurisdiccionales están obligadas a continuar otorgando los boletos sin costo, pero a partir de ahora dejarán de recibir fondos públicos por ese concepto.
El argumento oficial: desregulación y libre mercado
Para echar luz sobre el nuevo escenario, la subsecretaria de Autotransporte Terrestre de Chubut, Jennifer Contardi, explicó el trasfondo de la medida y cómo afectará a los usuarios. La funcionaria detalló que estas compensaciones funcionaban en realidad como un subsidio nacido en una época de fuerte regulación estatal, donde el Estado fijaba el valor del boleto y mitigaba la pérdida de las empresas con asistencia financiera.
Con el nuevo esquema de la Casa Rosada, el argumento oficial es que ese auxilio ya no es necesario debido a la desregulación total del sector alcanzada en 2024.
«El Gobierno alega que, al haberse liberado horarios, permisos y precios, las empresas tranquilamente lo pueden acomodar a través de su tarifa comercial. Harán la cohesión económica y lo trasladarán al valor del boleto», graficó Contardi.
Más allá del corte en el flujo de fondos, la funcionaria provincial fue categórica al llevar tranquilidad sobre la legalidad del beneficio: las empresas de jurisdicción nacional siguen obligadas por ley a reservar los dos pasajes por discapacidad (con sus respectivos acompañantes) en cada servicio de larga distancia.
El impacto en Chubut: el riesgo de las «boleterías cerradas»
Al analizar la letra chica de la resolución, Contardi precisó que, en términos normativos, «no debería haber cambios» dentro de la provincia, ya que la quita del subsidio rige exclusivamente para las líneas nacionales y no afecta al transporte interurbano o urbano que depende de las jurisdicciones locales.
Sin embargo, el impacto para los chubutenses se sentirá de forma indirecta al momento de querer viajar hacia el resto del país. Actualmente, hay aproximadamente 25.000 personas con discapacidad en Chubut que podrían enfrentar severas complicaciones administrativas.
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El fantasma de las trabas: Al no recibir el pago del Estado, se teme que las empresas comiencen a obstaculizar el acceso al beneficio.
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Falsa saturación: Conseguir estos pasajes siempre requirió paciencia por el cupo limitado por servicio. «Lo que puede pasar ahora es que las empresas finjan una mayor saturación que la real para evitar emitir los boletos gratuitos», alertó la subsecretaria.
Tarifas más caras y el rol de la CNRT
Ante este escenario de previsibles tensiones en los mostradores, la resolución de la Secretaría de Transporte de la Nación dejó establecido que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) será el organismo encargado de fiscalizar con lupa y garantizar que las empresas cumplan efectivamente con la emisión de los boletos.
Como conclusión del nuevo esquema, Contardi anticipó que las consecuencias comerciales repercutirán directamente en el bolsillo del pasajero común. Al perder el auxilio estatal, las compañías de transporte podrían aumentar las tarifas de los pasajes nacionales para compensar los costos de los asientos gratuitos.
El derecho de las personas con discapacidad no se toca, pero el control riguroso del Estado y la paciencia de los usuarios serán las claves absolutas en esta nueva etapa sin subsidios.





