El reconocido historiador cuestionó con dureza los señalamientos hacia la Argentina provenientes de potencias occidentales. Remarcó que el país no consolidó una segregación estructural y pidió a las naciones coloniales «revisar su propia historia».
El historiador y divulgador Felipe Pigna encendió el debate en redes sociales tras responder abiertamente a las acusaciones de racismo que señalan a la Argentina desde el exterior. A través de un video en Instagram, el especialista tildó de llamativo que naciones con un denso pasado colonial y segregacionista califiquen la identidad social del país.
«¿No les parece raro que los países más racistas del mundo nos estén acusando de racistas a nosotros?», interpeló el autor de Los Mitos de la Historia Argentina. En su descargo, repasó los antecedentes de potencias como España y su sistema de castas, Francia con sus imperios coloniales, Bélgica y sus atrocidades en el Congo, o Estados Unidos con la segregación institucional que mantuvo hasta la década de 1960.
Frente a esos antecedentes, Pigna diferenció el proceso histórico argentino: «Por supuesto que hay racistas y hubo episodios de racismo en Argentina, pero no nos definimos como una sociedad racista». Para respaldar su postura, recordó medidas pioneras tras la Revolución de Mayo como la libertad de vientres y la integración afrodescendiente en los regimientos patriotas, factores que promovieron un mestizaje lejano a los modelos de segregación estricta.
Como contrapartida, el historiador destacó símbolos actuales del patrimonio nacional, como la inclusión de María Remedios del Valle en la moneda oficial. «¿Qué billete de Estados Unidos, Francia o España tiene la imagen de un indígena o un afrodescendiente?», cuestionó, al tiempo que sugirió que las potencias del norte «deberían revisarse un poco antes de hablar y conocer la historia argentina».
Fuente: La Nación





