En el complejo ajedrez de la justicia comodorense, una pieza fundamental acaba de ser retirada del tablero. Y no por un jaque mate, sino por un error increíblemente básico.
La noticia que conocimos ayer es un revés que pone en jaque la credibilidad del sistema judicial. El allanamiento a la casa del exsecretario de Hacienda, Germán Issa Pfister, en una causa que investiga un presunto desfalco a la Municipalidad, ha sido anulado. Los jueces Alejandro Soñis y Lilian Borquez fueron claros: los procedimientos estuvieron tan mal hechos que las pruebas obtenidas no pueden usarse.
¿Qué tan serios son estos errores? ¿Cómo es posible que fiscales y jueces, con la experiencia y el conocimiento que se les exige, cometan fallas tan groseras?
Mientras la investigación se tambalea, la fecha del 8 de octubre se acerca. Ese día se escucharán las defensas de los diez condenados por la estafa a la Municipalidad.
Sergio Cavicchioli.





