El ex presidente de Bolivia, Evo Morales, lanzó duras acusaciones contra el gobierno de Javier Milei y aseguró que la administración argentina habría brindado apoyo logístico a las fuerzas de seguridad bolivianas en medio de las protestas que atraviesa el país vecino.
En declaraciones radiales, el líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) denunció que las políticas impulsadas por el gobierno de Rodrigo Paz siguen una línea similar a las medidas económicas aplicadas en Argentina y advirtió que el ajuste está recayendo principalmente sobre trabajadores y sectores vulnerables.
«Los gobiernos de derecha cargan el ajuste contra el pueblo», afirmó Morales, al cuestionar las medidas económicas implementadas en Bolivia.
Según sostuvo, mientras se reducen impuestos a grandes fortunas, aumentan las cargas sobre pequeños productores, comerciantes y trabajadores. «Hay personas que tienen el servicio de luz instalado pero no pueden pagar las tarifas», expresó.
Denuncias por represión y apoyo logístico
En ese contexto, Morales aseguró que las protestas sociales están siendo reprimidas y vinculó esa situación con una supuesta cooperación regional entre gobiernos de derecha.
«Todas las derechas cooperan y ayudan para reprimir esta sublevación a la cabeza del movimiento indígena», sentenció.
El ex mandatario boliviano acusó directamente a Javier Milei de colaborar con las autoridades bolivianas mediante el envío de asistencia logística y material antidisturbios.
«Es muy grave lo que está haciendo», afirmó Morales, quien además denunció el presunto envío de «dos aviones Hércules» con equipamiento para las fuerzas de seguridad.
Según relató, las aeronaves también habrían sido utilizadas para trasladar efectivos policiales y militares hacia La Paz.
«Sigue vigente el Plan Cóndor»
Durante la entrevista, Morales también sostuvo que existe una nueva modalidad de persecución política en América Latina y afirmó que «sigue en vigencia el Plan Cóndor».
«Antes lo impulsaban coroneles y generales; ahora jueces y fiscales», señaló, al mencionar los casos de Cristina Fernández de Kirchner y Rafael Correa.
Además, consideró que Bolivia atraviesa una fuerte disputa geopolítica y acusó a Estados Unidos de intentar recuperar influencia en la región mediante políticas de control sobre América Latina.





