En diálogo con Radio del Sur 97.1, Juan Manuel Diez Tetamanti, director del Instituto de Investigación Geográfica de la UNPSJB, explicó que el grupo de especialistas participó en la elaboración de los aportes técnicos al pliego licitatorio y sostuvo que los recorridos que fueron publicados posteriormente presentan cambios que no fueron consultados con quienes diseñaron la propuesta original.
El director del Instituto de Investigación Geográfica de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), Juan Manuel Diez Tetamanti, cuestionó las modificaciones introducidas a los recorridos del transporte público de pasajeros de Comodoro Rivadavia y aseguró que existen diferencias importantes entre el esquema elaborado originalmente por el equipo técnico y el que finalmente comenzó a implementarse.
«La distancia es bastante», afirmó al ser consultado sobre las diferencias entre el proyecto inicial y el sistema actualmente implementado.
Según detalló, las modificaciones no se limitan a los números de las líneas, sino que también afectan los recorridos. Si bien reconoció que algunas incorporaciones podrían resultar beneficiosas, como las conexiones entre Kilómetro 8 y Ciudadela o entre el Hospital Regional y Stella Maris, señaló que también existen superposiciones y sectores que quedaron sin cobertura.
«Esto es un cocoliche»
Uno de los principales cuestionamientos del especialista apunta a la falta de claridad sobre quién diseñó los nuevos recorridos.
«Hay un desconocimiento por parte de todos nosotros, quienes trabajamos en el pliego, y de los concejales e incluso de los subsecretarios de Transporte que pudimos conversar en algún momento, en donde nunca pudimos saber quién diseñó esos recorridos», manifestó.
En ese sentido, calificó la situación como «un cocoliche» y señaló que el proceso habría estado atravesado por modificaciones, discusiones e improvisaciones.
Además, marcó una diferencia entre el esquema previsto en el pliego y el nivel de servicio que comenzó a implementarse. Mientras el documento contemplaba aproximadamente 826.000 kilómetros mensuales, la primera etapa de implementación prevé unos 600.000 kilómetros.
De todos modos, Tetamanti consideró que existen algunos aspectos positivos y expresó su expectativa de que la segunda etapa de implementación, con la incorporación de nuevas unidades, permita recuperar frecuencias y extender recorridos hacia sectores que actualmente quedaron sin servicio.
Entre los barrios o zonas que mencionó aparecen sectores de Bella Vista Norte y Sur, el suroeste, áreas de Standard norte y algunos sectores de Tres Pinos.
El pliego original sí contemplaba la cobertura
Tetamanti explicó que el equipo técnico buscó construir el nuevo esquema a partir del sistema existente, manteniendo recorridos que ya funcionaban y extendiendo algunas líneas en sectores donde se detectaban necesidades.
«Dijimos: bueno, vamos a respetar estos recorridos y vamos a extender allá donde se necesita extender la línea», explicó.
El trabajo también incluyó la incorporación de la línea 6 y extensiones en recorridos como las líneas 9, 4 y 8X.
Según el investigador, el pliego aprobado por el Concejo Deliberante mantuvo esos criterios y fue elaborado sobre la base de un documento anterior que consideró valioso.
«El pliego de 2007 es muy bueno, la verdad, incluía toda la ciudad y nosotros quisimos, porque somos científicos, crear sobre lo que ya está hecho. Uno tiene que avanzar sobre lo que ya se hizo bien», sostuvo.
Piden conocer quién diseñó los nuevos recorridos
El especialista aseguró que desde el equipo técnico advirtieron desde el comienzo que los mapas difundidos antes del 1 de agosto no coincidían con el esquema contemplado en el pliego.
«Nosotros vimos ese mapa y ya dijimos que había sectores que no estaban cubiertos, que los recorridos no tenían que ver con el pliego», relató.
También señaló que plantearon sus observaciones ante concejales, pero que nunca lograron mantener una reunión específica con la Subsecretaría de Transporte para analizar los cambios.
«Nunca tuvimos una reunión con un subsecretario de Transporte», afirmó, y agregó: «Hay como un silencio del otro lado».
Tetamanti confirmó además que presentó un pedido de informes al intendente para conocer los fundamentos técnicos detrás de las modificaciones.
«Queremos saber cómo son los criterios, los estudios que hay, por qué se hizo esto. Todavía no nos contestaron», explicó.
El pedido incluye información sobre estudios de demanda, diagnósticos y documentación que permita conocer cómo se definieron los nuevos recorridos y las paradas.
«No hay un solo instrumento administrativo»
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista surgió al analizar el respaldo legal de las modificaciones.
Tetamanti aseguró que el pliego fue aprobado como ordenanza y que los cambios posteriores en los recorridos no estarían acompañados, según la documentación que pudo consultar, por un instrumento administrativo que los formalice.
«No hay un solo instrumento administrativo que sostenga esos cambios», afirmó.
El investigador explicó que existen un contrato y un plan de implementación, pero que ninguno de esos documentos detalla los nuevos recorridos.
«En el plan de implementación dice que se va a generar un plan paulatino de implementación que comienza con 600.000 kilómetros. Ahí lo que se puede ver son los kilómetros, pero no dice: van a establecerse tal, tal, tal línea», sostuvo.
Falta de comunicación y reclamos de los usuarios
Tetamanti también cuestionó la manera en que se comunicaron las modificaciones a los usuarios. «No hubo un plan de comunicación», aseguró.
Para el investigador, uno de los principales problemas es que los cambios impactaron directamente sobre personas que dependen del transporte público para concurrir a sus trabajos, escuelas, hospitales y otras actividades cotidianas.
«Lo que más falta es escuchar a la gente», sostuvo.
Y ejemplificó: «Me imagino una persona yendo a tomarse el colectivo a la mañana, tenés que ir a la escuela o tenés que ir al hospital y, en vez de que pase tal número, pasa otro. Y aparte por otro lugar. Y además tarda más».
Cuatro millones de pesos por el trabajo técnico
Según detalló, el trabajo incluyó relevamientos, mapas, análisis y documentación técnica. El costo total fue de aproximadamente 4 millones de pesos: un millón destinado al equipo de investigadores y tres millones para los técnicos encargados de realizar los mapas.
«Esta fue la mejor experiencia que tuvimos de trabajo», afirmó Tetamanti, quien remarcó que el objetivo siempre fue contribuir a mejorar las condiciones del transporte de la ciudad.
Una discusión que va más allá de los colectivos
Por otro lado, también se abordó la sustentabilidad económica del sistema de transporte y la posibilidad de pensar, a futuro, en un esquema multimodal para Comodoro Rivadavia.
Tetamanti consideró que existen experiencias en otras ciudades que podrían servir como referencia, aunque advirtió que cualquier transformación requiere un análisis integral y la participación de especialistas de distintas disciplinas.
«Eso tiene que trabajarse integralmente entre diferentes áreas», señaló.
En ese sentido, destacó la necesidad de analizar cuestiones económicas, urbanísticas y territoriales para encontrar mecanismos que permitan financiar y mejorar el transporte público.
«No es solamente que nosotros podamos imaginar que pongamos tal o cual servicio, un colectivo más pequeño, un tren. Ahora tenemos que trabajar en conjunto con otras instituciones, con otros saberes», explicó.
«El problema es sentarse, conversar y escuchar»
Finalmente, Tetamanti planteó que uno de los principales obstáculos para avanzar en soluciones de fondo es la falta de articulación entre los distintos sectores.
«Tenemos una dificultad para sentarnos a conversar», sostuvo.
Y resumió su postura con una definición que atraviesa tanto la discusión actual por el transporte como las posibles soluciones futuras: «El problema de articulación es esto que estuvimos hablando hace media hora: sentarse, conversar y escuchar al que no piensa igual que vos y, a pesar de eso, poder construir algo juntos».
El investigador manifestó su expectativa de que las nuevas autoridades del área puedan abrir una instancia de diálogo con el equipo técnico, el Concejo Deliberante y las organizaciones vecinales.
«Espero que tengan la honorabilidad de poder sentarse a conversar con el Concejo, con nosotros y que podamos conocernos y comprender qué se hizo, cómo se hizo. Siempre dentro de un marco de respeto institucional, las cosas se pueden resolver», concluyó.




