En un escenario de máxima alerta ambiental, la Municipalidad de Esquel anunció una medida de cumplimiento obligatorio: queda estrictamente prohibido el uso de fuego en la Reserva Natural Urbana La Zeta y en el sector de Alto Río Percy. La determinación llega en un momento crítico para la zona, donde la combinación de sequía y calor extremo ha puesto a los ecosistemas locales en una situación de extrema vulnerabilidad.
Esta prohibición no solo responde al peligro de incendios forestales, sino también a la crisis hídrica que atraviesa la región. Con los niveles de agua en mínimos históricos, el municipio ha decidido priorizar el recurso para el consumo humano y para el soporte de las brigadas que ya combaten focos activos en otros puntos de la cordillera, dejando sin margen de maniobra la atención de nuevos incidentes evitables.
Tolerancia cero para quemas y fogones
La restricción es absoluta. Las autoridades aclararon que la medida alcanza incluso a los fogones en zonas que habitualmente están habilitadas para el uso recreativo. Bajo la premisa de que «la prevención es una responsabilidad compartida», se busca «blindar» el cinturón verde que rodea a la ciudad y evitar catástrofes provocadas por negligencia humana.
Para garantizar que la norma se respete, personal de Inspección y fuerzas de seguridad intensificarán las recorridas por los senderos y áreas de acampe. El objetivo es informar a los turistas y locales, pero también sancionar a quienes pongan en riesgo el patrimonio natural de la comunidad.
Plan de contingencia estival
Esta veda ígnea se integra a un plan integral de emergencia que ya incluye restricciones en el uso de agua potable para riego y actividades no esenciales. Desde el municipio solicitaron a los vecinos y visitantes actuar como custodios del entorno: ante cualquier columna de humo o avistamiento de personas incumpliendo la veda, se debe dar aviso inmediato a las autoridades locales para una intervención rápida.





