En respuesta a una ola de publicaciones y comentarios que generaron alarma en la comunidad durante los últimos días, el Municipio de Epuyén emitió un comunicado oficial con el objetivo de llevar tranquilidad tanto a los habitantes como a los turistas. Las autoridades locales enfatizaron que la información alarmante que circula en las redes sociales carece de vigencia actual, ya que corresponde estrictamente al brote epidemiológico que afectó a la región años atrás, confirmando que la situación sanitaria presente se encuentra bajo total normalidad y sin registros de la enfermedad.
Esta aclaración institucional se produce en un escenario de sensibilidad internacional, luego de que un crucero proveniente de Ushuaia fuera puesto bajo estricto seguimiento sanitario debido a la detección de varios cuadros compatibles con hantavirus y a decesos que aún son objeto de investigación científica. En la Comarca Andina, la difusión de esta noticia reactivó de forma inevitable el recuerdo de la crisis sanitaria sufrida en Epuyén entre finales de 2018 y principios de 2019, período en el que el virus Andes causó 34 contagios confirmados y se cobró la vida de 11 personas.
Frente al resurgimiento del temor social, el Ejecutivo municipal remarcó que sostiene una agenda de trabajo articulada junto al hospital local y las distintas áreas de Salud para mantener activas las tareas de monitoreo permanente y prevención en todo el ejido urbano. Como parte de estas acciones de contención, las autoridades adelantaron que en el corto plazo se anunciará la fecha de una charla abierta a la comunidad, pensada para brindar información precisa, despejar dudas y reforzar las medidas de cuidado cotidiano frente al virus.
Finalmente, el Gobierno local apeló a la responsabilidad ciudadana y solicitó formalmente a la población evitar la replicación de datos desactualizados o de dudosa procedencia que solo fomentan la paranoia. En ese sentido, instaron a los vecinos y visitantes a recurrir de manera exclusiva a las fuentes oficiales de información para conocer la realidad epidemiológica de la zona y preservar la convivencia social.





