La consejera de fiscales del Consejo de la Magistratura de Chubut y fiscal jefe de Esquel, María Bottini, explicó en Radio del Sur 97.1 los motivos por los cuales la comisión evaluadora calificó como «insatisfactorio» el desempeño de la jueza de Familia de Comodoro Rivadavia, Jorgelina Castillo, tras sus primeros tres años de gestión.
Bottini aclaró que la evaluación fue realizada junto a la consejera Estefanía Alejo y el consejero representante de los abogados de Trelew, Fernando Peralta, e incluyó entrevistas con empleados judiciales, organismos que interactúan con el juzgado, defensores públicos y representantes del Superior Tribunal de Justicia.
«Cuando se hizo la evaluación de los tres primeros años de desempeño de la doctora Jorgelina Castillo nos encontramos con una serie de problemas bastante groseros», afirmó Bottini, quien explicó que las observaciones fueron elevadas al Superior Tribunal de Justicia para que analice la posible existencia de responsabilidades disciplinarias.
Según relató, entre los puntos cuestionados aparecieron situaciones vinculadas al liderazgo y al trato hacia el personal del juzgado.
«Había cuestiones que referían a empleados o ex empleados, porque había habido mucha rotación de gente que trabajaba con ella y se quería ir a trabajar a otro lado. No estaban a gusto en esa dependencia judicial por cuestiones atribuidas a la forma de dirigir al personal», señaló.
Además, indicó que recibieron observaciones de defensores públicos respecto del funcionamiento del tribunal y la relación con otros actores del sistema judicial.
«Hubo algunas quejas u observaciones que realizaron defensores públicos en relación a cómo se manejaban las fuerzas en las audiencias y algunas cuestiones que tenían injerencia respecto de la autonomía de la defensa pública», sostuvo.
Una evaluación «insatisfactoria» y el debate dentro del Consejo
Bottini confirmó que la comisión evaluadora entendió que el desempeño de Castillo durante sus primeros tres años debía ser considerado negativo.
«La evaluación de desempeño de la doctora Jorgelina Castillo, jueza de Familia de Comodoro Rivadavia, entre agosto de 2022 y agosto de 2025, fue insatisfactoria», expresó.
La fiscal explicó que, desde la comisión, consideraron que correspondía avanzar hacia un proceso de jury de enjuiciamiento, aunque la mayoría del Consejo de la Magistratura no acompañó esa postura.
«Nosotros entendíamos que sí, porque si a poco andar uno en la magistratura tiene este tipo de actitudes, que pueden ser agresivas o de violencia laboral hacia subordinados, esto muestra un patrón de conducta que no puede sostenerse en alguien que tiene que brindar un servicio a la comunidad», afirmó.
Sin embargo, explicó que otros consejeros entendieron que los hechos denunciados requerían una delimitación más precisa y una investigación previa.
«Ellos entendían que los hechos que nosotros traíamos necesitaban una investigación sumarial previa y que eso lo tenía que hacer el Superior Tribunal de Justicia», indicó.
Críticas por el funcionamiento del juzgado de Familia
Por otro lado, también se refirió a cuestionamientos vinculados al rol específico de un juzgado de Familia, donde intervienen situaciones de alta sensibilidad como conflictos parentales, niños y personas vulnerables.
Bottini sostuvo que entre las observaciones realizadas había cuestionamientos sobre la falta de contacto directo con algunas situaciones judicializadas.
«Había planteos de defensores que daban cuenta de que se tomaban decisiones sensibles, sobre cuestiones de menores de edad o personas vulnerables, sin tomar contacto directamente con el caso puntualmente y con las personas involucradas», explicó.
En ese sentido, remarcó la importancia del rol de los magistrados.
«Un magistrado tiene que brindar un servicio a la comunidad. Tiene que interiorizarse, tomar decisiones conociendo la realidad de las personas que tiene enfrente», afirmó.
«No queremos magistrados que no estén a la altura»
La consejera destacó la importancia de las evaluaciones periódicas dentro del Poder Judicial y señaló que deben servir para garantizar un correcto funcionamiento del sistema.
«No pretendemos que un magistrado en sus primeros tres años tenga la misma experiencia que alguien con 20 años en la función, pero sí hay ciertos parámetros que tiene que seguir e incorporar desde el inicio», sostuvo.
Finalmente, Bottini planteó la necesidad de revisar algunos aspectos normativos del funcionamiento del Consejo de la Magistratura.
«Hay cuestiones que requieren modificaciones legislativas. El Consejo tiene un doble rol: elegir a quienes van a ser magistrados, pero también garantizar que quienes ejercen esa función estén a la altura de las responsabilidades que tienen», concluyó.





