En medio del debate por el techo de la deuda en Estados Unidos, Elon Musk hizo una autocrítica sobre el episodio en el que apareció con una motosierra —regalo de Javier Milei— durante un foro en Los Ángeles. El empresario admitió que el gesto, pensado para reforzar un mensaje fiscal, resultó poco empático y terminó desviando el foco de la discusión.
La reflexión de Musk surgió durante un intercambio en su red social, X (ex Twitter), tras defender la idea de que alcanzar el límite de endeudamiento es necesario para forzar recortes en el gasto público. Un usuario lo cuestionó por haberse mostrado con la motosierra, símbolo del ajuste libertario, acusándolo de comportarse como un «tonto». Musk respondió: «Buen punto. Milei me dio la motosierra detrás del escenario y salí con ella, pero, en retrospectiva, le faltó empatía».
La escena original tuvo lugar en mayo, durante el Milken Institute Global Conference. Allí, Milei le entregó a Musk una réplica de la motosierra que se convirtió en ícono de su política de recortes.
El video volvió a circular en redes esta semana, justo cuando el magnate insiste en que el Congreso estadounidense debe permitir alcanzar el techo de deuda como forma de limitar el gasto estatal, postura que genera tensiones y advertencias sobre el riesgo de un posible default federal.





