El sándwich de milanesa es un patrimonio gastronómico argentino: se inventó hace unos 70 años en Tucumán, provincia en la que cuenta con un día festivo propio y en la que además se realiza la Fiesta Nacional del Sanguche de Milanesa.
Se trata de la única festividad de alcance nacional que homenajea al sándwich de milanesa, un ícono de la gastronomía criolla que tiene un fuerte arraigo en San Miguel de Tucumán, la capital argentina en la que se inventó y en la que comenzó a ganar popularidad rápidamente.
Según los registros históricos, se cree que el primer sándwich de milanesa se vendió en Tucumán el 31 de enero de 1951 cuando Ramón Eduardo Brizuela abrió su tradicional sandwichería en la ciudad, que al día de hoy sigue funcionando y se puede visitar en la calle Nicolás Avellaneda al 300 del centro tucumano.





