El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Comodoro Rivadavia, Sebastián Aguirre, brindó un extenso y detallado diagnóstico sobre los principales problemas que atraviesa la ciudad y la región. En un diálogo con Radio del Sur 97.1, Aguirre confirmó que la entidad mantiene un canal de comunicación abierto con diversas autoridades, incluyendo al intendente de Comodoro y a la intendenta de Rada Tilly.
El empresario destacó que, en estos encuentros, existe una clara coincidencia en el análisis de la situación, aunque no en las soluciones. “Notamos que tenemos muchos puntos de coincidencia en el diagnóstico de cosas que vienen sucediendo, lo que por ahí diferimos es en la receta de la solución. Ahí hay que seguir trabajando”, expresó. Según Aguirre, el principal objetivo de su institución es “sacar a Comodoro Rivadavia de esta inercia descendente que estamos teniendo”.
Uno de los ejes centrales de su crítica es la falta de ordenamiento y control que, a su juicio, «hace que se resienta la economía». Aguirre lamentó la «proliferación de venta informal» y la gran cantidad de ferias que, según él, “dejaron de tener carácter eventual y son permanentes”. Sostuvo que, para ser eficiente, el Estado debe aplicar reglas claras y equitativas para todos, y dar una «devolución al contribuyente» que justifique los impuestos y tasas.
Aguirre mostró cierta impaciencia con la falta de avances concretos. Si bien reconoció que el intendente comparte su mirada, señaló que la pregunta clave es “¿qué hacemos?”. El referente comercial exigió que las autoridades no oculten los problemas «abajo de la alfombra» y que muestren los resultados de sus gestiones, ya que, aunque les han mostrado “incipientes resultados de controles, falta mucho”.
El presidente de la Cámara de Comercio también hizo hincapié en el sentimiento de urgencia que domina al sector privado. Con una frase contundente, afirmó que “tenemos el barro en la punta del mentón, nos queda poco”. Advirtió que, en la inercia actual, el futuro de la ciudad es “bastante más difícil del que prevíamos en su momento”. Sumado a esto, criticó el constante clima político, afirmando que “vivimos en situación electoral cada año y medio. No podemos vivir en campaña”.
Finalmente, Aguirre concluyó su diagnóstico con una preocupación fundamental sobre la competitividad de la ciudad a nivel nacional. Enumeró los factores que, según él, ponen a Comodoro en una posición de desventaja: “No somos competitivos comparados con nadie de la Argentina, por todas estas cuestiones, por zona desfavorable, por costos de logística, de servicio, los alquileres, impuestos municipales, tasas”.





