El precio internacional del petróleo registró una caída significativa y volvió a ubicarse por debajo de los 90 dólares por barril, luego de confirmarse la reapertura del Estrecho de Ormuz.
El crudo Brent retrocedió cerca de un 10% y se posicionó en torno a los 89,50 dólares, tras el anuncio del gobierno iraní sobre la normalización del tránsito marítimo en esta vía clave para el comercio energético global.
La decisión fue comunicada por el canciller de Irán, Abbas Araqchi, quien aseguró que el paso permanecerá «completamente abierto» durante el período de alto el fuego, en línea con la tregua vigente en el conflicto en el Líbano.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su agradecimiento al gobierno iraní por la medida, que se mantendría al menos durante dos semanas, mientras dure el acuerdo de cese de hostilidades.
La reapertura se produjo tras un período de tensión en el que ambas partes habían bloqueado el canal, lo que incluso había derivado en la intención de Irán de imponer peajes a embarcaciones de países aliados. La normalización del paso alivió los mercados y explicó la rápida baja en la cotización del crudo.





