Con la firma del acuerdo de consultoría, el Municipio de Comodoro Rivadavia dio inicio a una nueva etapa técnica para evaluar en profundidad el movimiento registrado en el Cerro Hermitte. El objetivo es respaldar cada decisión con fundamentos científicos y brindar mayor certeza a las familias afectadas por el deslizamiento.
El intendente Othar Macharashvili encabezó una conferencia de prensa en la que confirmó la formalización del contrato con la empresa IATASA, tras 35 días de tareas ininterrumpidas desde que comenzó la emergencia. El acuerdo permitirá avanzar con estudios especializados en ingeniería y geotecnia para determinar las intervenciones necesarias en el talud.
Acompañaron el anuncio el secretario de Infraestructura, Fernando Ostoich; el presidente del Ente Comodoro Conocimiento, Rubén Zárate; el secretario de Ordenamiento Territorial, Bruno Hernández; y el gerente técnico de IATASA, Raúl Pérez Sucunza.
Durante su exposición, el jefe comunal sostuvo que la firma del contrato representa una herramienta clave para sustentar técnica y jurídicamente las próximas acciones. «Este paso nos permite, como funcionarios públicos, asignar recursos y actuar con responsabilidad», afirmó, al tiempo que remarcó que en poco más de un mes se priorizó el resguardo de los vecinos y la recolección de datos técnicos esenciales.
Macharashvili también puso en valor el trabajo inicial desarrollado por la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, cuyos equipos profesionales —según señaló— generaron información determinante para avanzar hacia esta nueva instancia. En ese sentido, explicó que la comunicación oficial se fue dosificando para evitar especulaciones y transmitir información respaldada técnicamente.
Intervención de empresas especializadas
El secretario de Infraestructura detalló que el contrato consolida el proceso iniciado tras el evento que obligó a evacuar a numerosas familias. «Primero protegimos a los vecinos y ahora avanzamos en un diagnóstico profundo. No vamos a improvisar ni generar expectativas infundadas; trabajaremos con criterios estrictamente técnicos», aseguró.
Las firmas IATASA y SRK, ambas con trayectoria en ingeniería, geotecnia y obras civiles, estarán a cargo del estudio durante un plazo estimado de 90 días. Las tareas se desarrollarán en articulación con la UNPSJB y los equipos técnicos municipales.
Por su parte, Rubén Zárate destacó que el trabajo preliminar impulsado a mediados de enero permitió conformar un equipo interdisciplinario de geólogos, ingenieros y especialistas en geotecnia, cuyos aportes fueron determinantes para definir medidas iniciales como el plan de evacuación. «No partimos de cero; profundizamos lo ya realizado para acelerar los tiempos», indicó.
Además, adelantó que se buscará fortalecer los laboratorios universitarios vinculados a estas áreas, con una mirada integral sobre la vulnerabilidad geológica de la ciudad, tomando como antecedente la experiencia desarrollada en el Cerro Chenque luego de las inundaciones de 2017.
Un abordaje integral del fenómeno
El gerente técnico de IATASA subrayó que la empresa cuenta con 65 años de experiencia en grandes obras de infraestructura en el país y señaló que el desafío actual exige actuar con celeridad pero sin perder rigurosidad técnica. «Estamos en un contexto de urgencia, pero las conclusiones se comunicarán cuando estén sólidamente fundamentadas. De todos modos, informaremos avances cada 15 días», precisó.
Finalmente, explicó que el estudio no se limitará al análisis geotécnico del talud, sino que incluirá evaluaciones hidrológicas e hidráulicas del área, consideradas fundamentales para comprender de manera integral el comportamiento del cerro y definir soluciones sostenibles en el tiempo.





