Tras el sorpresivo paro de transporte que dejó aislados a los vecinos de Diadema Argentina y gran parte de la zona norte durante el fin de semana, el secretario de Gobierno municipal, Sergio Bohe, confirmó que el servicio ya funciona con normalidad. Sin embargo, el funcionario no ocultó su malestar por la metodología de la medida y, mediante un sutil pero directo juego de palabras, apuntó contra la administración de la empresa prestataria por dejar a los usuarios como rehenes de un conflicto ajeno.
“La medida nos sorprendió porque en el medio quedaron los trabajadores y los usuarios. Quedaron como el jamón y el queso de un sándwich bastante indigesto”, graficó Bohe, apurándose a aclarar que el Municipio no registraba ningún tipo de incumplimiento económico que justificara el corte del servicio.
Cuentas claras y «la tortuga» que se escapó
El funcionario provincial detalló minuciosamente el cronograma de pagos para demostrar que los fondos públicos se transfirieron en tiempo y forma. Según explicó, la comuna cubre aproximadamente el 65% del costo del servicio y las liquidaciones de enero, febrero y marzo se acreditaron rigurosamente entre los días 10 y 20 de cada mes.
En ese sentido, el secretario sugirió que el trasfondo del paro respondió más a falencias de la propia compañía que a un problema del Estado:
“Evidentemente la empresa tuvo algún desliz o problema económico-financiero que desconocíamos. Puede ser que Diadema Argentina haya tenido un problemita de manejo empresarial, que se le haya escapado la tortuga, le puede pasar a cualquiera”, ironizó Bohe, suavizando el reclamo con un llamado a la «filosofía japonesa» de resolver problemas y no buscar culpas.
Sin embargo, el mensaje hacia la firma fue claro: el Municipio desembolsó este lunes un adelanto clave de 159 millones de pesos correspondiente a una cláusula espejo firmada por la prórroga del servicio, demostrando que el «gran esfuerzo financiero» lo terminó haciendo el erario público para rescatar la previsibilidad de la empresa.
Sin «amenazas extorsivas» pero con disculpas
A pesar de la evidente tensión con la prestadora, Bohe aseguró que el intendente Othar Macharashvili dio instrucciones precisas de «no avanzar en anuncios o amenazas que podrían ser casi extorsivos» y priorizar el diálogo.
Aun cuando el Ejecutivo local se encargó de dejar en claro que la responsabilidad del corte no golpeaba sus puertas, el funcionario concluyó con un gesto institucional hacia los principales afectados de los barrios Astra, Favaloro, Km 12 y Diadema: “Ahora que se ha regularizado el servicio, quiero hacer un honesto y sincero pedido de disculpas a los vecinos de zona Norte”.
Fuente: El Comodorense





