– El Gobierno Nacional dio un paso significativo en su política de reducción de la carga fiscal al anunciar oficialmente la eliminación de las retenciones a las exportaciones de petróleo crudo convencional. La medida se concretó este martes con la firma de un acta de entendimiento con la provincia de Chubut, la primera jurisdicción en adherir a este esquema de «esfuerzos compartidos».
El acuerdo, rubricado en el Palacio de Hacienda entre el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, tiene como objetivo central «preservar la actividad en las cuencas maduras, dar previsibilidad a las inversiones y cuidar el empleo» en el sector, según indicaron fuentes oficiales.
🤝 Esfuerzos Compartidos para el Sector
La quita de los Derechos de Exportación (DEX), que actualmente rondan el 8% para el crudo convencional, busca inyectar mayor competitividad a la producción de petróleo extraído de yacimientos tradicionales, muchos de los cuales enfrentan un declive natural de producción y altos costos operativos.
El convenio establece compromisos claros para los tres actores principales de la industria:
-
Estado Nacional: Se compromete a adecuar el régimen de derechos de exportación, avanzando en la quita de las retenciones al crudo convencional.
-
Provincia de Chubut: Ratifica y profundiza sus políticas de acompañamiento mediante la revisión de regalías y cánones provinciales, contribuyendo a bajar la presión fiscal total sobre la actividad.
-
Empresas Petroleras: Se comprometen a sostener la producción y los planes de inversión necesarios, priorizando proyectos destinados a incrementar el volumen extraído y reactivar equipos y pozos en las cuencas maduras, asegurando la continuidad laboral.
La política se iniciará con Chubut, una de las productoras de crudo más importantes del país, pero el Gobierno señaló que se extenderá «progresivamente al resto de las provincias productoras» como Santa Cruz, Río Negro y Mendoza.
La medida es vista por el sector como un «paso histórico» que brindará el alivio financiero necesario para reactivar la inversión en una parte del sector hidrocarburífero que, a diferencia del shale de Vaca Muerta (mayormente en Neuquén), se encontraba en crisis por la caída de precios y costos elevados. La expectativa es que la decisión fomente el desarrollo y garantice la estabilidad laboral en la Patagonia.





