Un tierno e ingenioso video se ha consolidado como una de las postales más conmovedoras del Mundial. Alireza Babajani, un niño iraní de 9 años que padece amaurosis congénita de Leber —una enfermedad que le impide ver—, logró vivir el pase de Argentina a la final gracias a un tablero táctil diseñado especialmente por su padre para recrear cada jugada en tiempo real.
Durante la semifinal en la que el seleccionado argentino venció 2-1 a Inglaterra, su padre guio sus manos sobre la maqueta del campo de juego mientras le relataba de forma dinámica los movimientos, posiciones y pases. El registro del pequeño celebrando con euforia los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez rápidamente se viralizó en las redes sociales de todo el mundo, despertando elogios por la creatividad y el profundo vínculo familiar.
Las claves de una emotiva adaptación
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Fútbol a través del tacto: La herramienta artesanal simula el campo de juego a escala, permitiendo que Alireza identifique con sus manos el avance de la pelota y la ubicación de los futbolistas.
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El rol del relato: Mientras la televisión transmite el partido, la narración del padre actúa como el puente necesario para que el niño pueda imaginar de manera precisa lo que ocurre dentro de la cancha.
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Impacto global: La iniciativa no tardó en captar la atención de usuarios de diversos países, quienes destacaron cómo el amor y el ingenio familiar lograron derribar las barreras de la discapacidad para compartir la pasión por el fútbol.





