El gasto primario de la Administración Nacional registró una caída real del 2,3% durante el primer semestre del año en comparación con el mismo período de 2025, de acuerdo con un informe elaborado por la consultora Analytica a partir de datos oficiales.
Si bien en junio se observó un incremento interanual del 3,7% en las erogaciones del Estado, el balance de los primeros seis meses mantiene una tendencia de reducción del gasto, impulsada principalmente por el fuerte ajuste en las transferencias a las provincias y en la inversión en obra pública.
Según el estudio, las transferencias a los gobiernos provinciales fueron el rubro que experimentó el mayor recorte. La disminución alcanzó el 62,1% en términos reales, aunque al excluir los fondos destinados a los hospitales SAMIC la baja se reduce al 52,3%.
La inversión en infraestructura también mostró una importante retracción. En el acumulado del semestre cayó un 32,4%, mientras que solo en junio el descenso fue del 74,9%, debido a la reducción tanto de las obras como de las transferencias de capital.
En contrapartida, los subsidios económicos fueron el componente del gasto con mayor crecimiento. El informe señala que aumentaron un 29,6% en términos reales, impulsados casi exclusivamente por los subsidios destinados al sector energético, que registraron una suba del 73,7%.
Por el contrario, las partidas vinculadas al transporte disminuyeron un 24% durante el semestre, principalmente por la reducción de las transferencias al Operador Ferroviario y al Fondo Fiduciario de Infraestructura del Transporte.
En materia previsional, el gasto destinado a jubilaciones y pensiones mostró una leve mejora del 1,3% en términos reales. En tanto, la inversión en la Asignación Universal por Hijo (AUH) y las asignaciones familiares prácticamente no presentó variaciones, con un incremento del 0,3%.
El reporte también analizó la evolución de la deuda flotante del Estado, es decir, los compromisos de pago pendientes. Al cierre del primer semestre alcanzó los 3,9 billones de pesos, una cifra equivalente al 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI), un nivel similar al registrado un año atrás y explicado, en parte, por el impacto del pago del medio aguinaldo.





