Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en febrero una caída del 5,6% interanual a precios constantes, reflejando la persistente debilidad del consumo. En contraste, el indicador mostró una suba del 2,6% respecto a enero, aunque el balance del año continúa en terreno negativo con una retracción acumulada del 5,2%.
En cuanto a la situación de los comercios, el 52,6% de los empresarios indicó que sus ventas se mantuvieron estables frente al mismo mes del año pasado, aunque este porcentaje se redujo en seis puntos en comparación con enero. En paralelo, el 38,8% afirmó haber registrado un deterioro en su actividad, lo que evidencia el impacto de la caída del poder de compra.
Las expectativas a futuro muestran un escenario moderado. El 46,6% de los comerciantes cree que dentro de un año la situación será similar a la actual, mientras que el 42,9% confía en una mejora económica y el 10,5% anticipa un empeoramiento.
Respecto a las decisiones de inversión, predomina la cautela: el 57,6% de los comerciantes considera que el contexto no es adecuado para realizar desembolsos, frente a un 15,5% que lo percibe como una oportunidad y un 26,9% que aún no tiene una postura definida.
El análisis por rubros confirmó la tendencia contractiva. Seis de los siete sectores relevados finalizaron el mes con caídas interanuales. Los descensos más pronunciados se registraron en bazar y decoración (-14,4%), perfumería (-10,7%) y alimentos y bebidas (-8,7%). Farmacia fue el único rubro que mostró una leve mejora, con un crecimiento del 0,3%.
El informe señala que el repunte mensual de febrero estuvo impulsado principalmente por las compras vinculadas al inicio del ciclo lectivo, aunque no alcanzó para revertir el retroceso acumulado. El gasto de los hogares se concentró en productos esenciales y artículos escolares, mientras que el resto del consumo se mantuvo restringido.
En este contexto, los consumidores priorizaron ofertas, promociones y opciones de financiamiento, mientras que los comerciantes enfrentaron mayores costos operativos y presión impositiva, factores que siguen afectando la rentabilidad.
De cara al futuro, el 42,9% de los comerciantes mantiene expectativas de mejora para 2026, aunque la inversión continúa frenada por los elevados costos de reposición y la baja rentabilidad. Más de la mitad de los empresarios descarta realizar inversiones en el corto plazo.
Según el informe, la recuperación del sector dependerá en gran medida de una recomposición del poder adquisitivo de los salarios y de mayor previsibilidad en los costos, condiciones consideradas clave para reactivar el consumo interno.





