La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la provincia de Córdoba, atraviesa una etapa crucial marcada por la realización de peritajes científicos y el avance de las actuaciones judiciales contra los dos detenidos en la causa.
Uno de los elementos que concentra la atención de los investigadores es el hallazgo de restos de ADN y sangre debajo de las uñas de la víctima. Los especialistas consideran que esta evidencia podría resultar determinante para identificar al responsable del crimen, ya que indicaría que la joven intentó defenderse durante el ataque.
Por el hecho permanece detenido Claudio Barrelier, señalado como el principal sospechoso del femicidio. En tanto, Osvaldo Fassetta también fue arrestado y está acusado de haber participado presuntamente en el encubrimiento del crimen.
La hipótesis de los investigadores sostiene que Fassetta habría colaborado en ocultar lo ocurrido. El hombre residía en el lugar donde, según la pesquisa, se produjo el asesinato, por lo que su rol es objeto de análisis por parte de la Fiscalía.
Mientras tanto, Barrelier continúa internado bajo custodia policial, situación que hasta el momento impidió que preste declaración ante la Justicia. Su estado de salud condiciona algunas de las medidas procesales previstas en el expediente.
Los investigadores esperan ahora los resultados de estudios complementarios, entre ellos nuevas pericias genéticas y el informe definitivo de la autopsia, que podrían aportar información clave para reconstruir cómo ocurrió el hecho.
Además, se prevé que en los próximos días se desarrollen las indagatorias de los acusados, una instancia considerada fundamental para el futuro de la causa. Con pruebas científicas aún en análisis y varias diligencias pendientes, la investigación ingresa en una fase decisiva que podría definir el rumbo del proceso judicial.





