La espera terminó. Dos décadas después de su primer título, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia volvió a tocar la gloria al vencer por 68 a 56 a Quimsa de Santiago del Estero y consagrarse campeón de la Liga Nacional de Básquet. El festejo se desató en un colmado estadio Socios Fundadores, donde el equipo patagónico cerró la serie final con una actuación sólida y contundente.
El máximo anotador de la noche fue Sebastián Carrasco, quien aportó 19 puntos para el conjunto dirigido por Pablo Favarel. En la visita, Tyren Johnson fue el jugador más destacado con 13 unidades.
El partido comenzó con imprecisiones de ambos lados y un trámite parejo. Quimsa logró tomar una breve ventaja en los primeros minutos gracias al aporte ofensivo de Johnson, pero el ingreso de Carrasco cambió el rumbo del encuentro. El escolta fue determinante para que Gimnasia revirtiera el marcador y cerrara el primer cuarto arriba por 18 a 10.
En el segundo parcial, la Fusión reaccionó y logró acercarse en el tanteador con buenas intervenciones de Matías Solanas y Diego Figueredo. Sin embargo, el Verde respondió con el aporte de Carlos Rivero y mantuvo el control del juego. Sobre el cierre de la primera mitad, un triple de Martiniano Dato le permitió a Gimnasia irse al descanso con ventaja de 38 a 31.
Tras el entretiempo, el conjunto comodorense amplió la diferencia y llegó a sacar once puntos de distancia. Aunque Quimsa intentó mantenerse en partido con aportes de Leonardo Lema y Diego Colomb, el Mens Sana sostuvo la intensidad defensiva y cerró el tercer cuarto arriba por 51 a 43.
En los últimos diez minutos, el equipo santiagueño volvió a acercarse con los triples de Brandon Robinson y redujo la brecha a cuatro puntos. Sin embargo, Gimnasia respondió en los momentos decisivos, recuperó una ventaja tranquilizadora y selló el triunfo ante el delirio de su público.
Con el 68-56 final, el conjunto de Comodoro Rivadavia escribió una nueva página dorada en su historia y volvió a levantar el trofeo de la Liga Nacional, un logro que no conseguía desde hacía 20 años.
La consagración quedó marcada por una campaña memorable y por una noche inolvidable en el Socios Fundadores, donde miles de hinchas celebraron el regreso del Verde a la cima del básquet argentino.






