El horror sacudió al barrio porteño de Villa Devoto. Una niña de 8 años observó el ataque a través del sistema de vigilancia interno de la casa y alertó a su hermano. La víctima tenía 40 años. El agresor escapó, pero fue hallado a dos cuadras gravemente herido e internado bajo custodia.
Un crimen aberrante conmociona al barrio porteño de Villa Devoto. Durante la madrugada de este jueves 13 de agosto, Romina María de los Ángeles Calvo, de 40 años, fue asesinada a estocadas dentro de su vivienda ubicada sobre la calle Pedro Morán al 5200. El desgarrador episodio salió a la luz gracias al alerta de la hija menor de la pareja, de apenas 8 años, quien advirtió la agresión a través de los monitores de vigilancia de la propia casa.
Según lograron reconstruir los investigadores, la pequeña se despertó asustada tras escuchar gritos que provenían de la habitación principal. Ante el temor de ingresar, corrió hacia el sector donde se encuentran las pantallas del circuito cerrado de televisión que monitoreaba diversos ambientes del hogar —incluyendo el dormitorio matrimonial—. Fue allí donde presenció la secuencia en la que su padre atacaba violentamente a su madre con un arma blanca.
Sin dudarlo, la niña corrió hacia el cuarto de su hermano de 21 años, lo despertó y le dijo una frase que paralizó a la familia: “Despertate, papá mató a mamá”.
Despliegue policial y confirmación del deceso
Eran cerca de las 6:50 cuando el joven se comunicó desesperado con el 911 para solicitar ayuda inmediata, informando que su padre, identificado como Walter Humberto Verón (56), había apuñalado a su madre y se había dado a la fuga.
Al arribar al domicilio junto a efectivos de la Policía de la Ciudad, los médicos del SAME intentaron socorrer a la víctima, quien presentaba profundas heridas cortantes en el cuello y el abdomen. Sin embargo, debido a la masiva pérdida de sangre, solo pudieron constatar su fallecimiento. “No pudimos hacer nada”, lamentó el titular del organismo de emergencias, Alberto Crescenti.
El agresor fue hallado a 200 metros y lucha por su vida
Tras desplegar un operativo cerrojo en las inmediaciones, los agentes policiales localizaron a Verón a unos 200 metros de la escena del crimen. El hombre se encontraba tirado en la vía pública, bañado en sangre y con severas lesiones en la zona del cuello que, según la principal hipótesis, se habría provocado él mismo tras cometer el femicidio.
El acusado fue trasladado de urgencia bajo custodia al Hospital Vélez Sarsfield, donde permanece internado en estado crítico. En el trayecto entre la vivienda y el lugar del hallazgo, los peritos secuestraron un cuchillo de cocina de gran tamaño con restos hemáticos, el cual será sometido a peritajes para confirmar si fue la herramienta utilizada en el ataque.
Las cámaras internas, la clave de la causa
El expediente quedó bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°62, a cargo del Dr. Darío Bonanno. Una de las piezas centrales de la investigación será el análisis del servidor del circuito cerrado de televisión de la propiedad. Los peritos buscan determinar si las cámaras del dormitorio grabaron la secuencia completa del ataque, lo que constituiría una prueba categórica en el caso.
Asimismo, la Justicia busca establecer los motivos por los cuales la vivienda contaba con sensores y monitoreo fílmico en habitaciones íntimas, al tiempo que se relevan testimonios de vecinos y familiares para determinar si existían denuncias previas o antecedentes por violencia de género dentro del matrimonio.





