En una jornada histórica para el continente, Delcy Rodríguez asumió formalmente la presidencia interina de Venezuela. El acto de juramentación se realizó en un contexto de máxima incertidumbre tras la captura de Nicolás Maduro, lo que generó un vacío de poder inmediato en el Palacio de Miraflores.
Durante su discurso, la ahora mandataria interina hizo un fuerte llamado a la «estabilidad política» y exhortó a las Fuerzas Armadas a mantener el orden interno.
Mientras Rodríguez intenta consolidar un gobierno de transición, la comunidad internacional observa con cautela, dividida entre quienes reconocen su autoridad y quienes exigen un llamado inmediato a elecciones libres supervisadas por organismos extranjeros.





