Mientras los trabajadores gastan unos 650.000 pesos al año para estacionar en el centro, los comerciantes advierten que sacar el SEM sin una alternativa provocará que los clientes no encuentren lugar para comprar.
El valor y la utilidad del Servicio de Estacionamiento Medido (SEM) se convirtió en uno de los puntos de mayor controversia en Comodoro Rivadavia. Aunque desde diversos sectores se critica el costo del sistema para quienes concurren a trabajar al casco céntrico a diario, el sector comercial mantiene una postura cauta y advierte sobre las consecuencias de una supresión apresurada.
“Lo que planteamos es que en una gran cantidad de ciudades hay un estacionamiento medido, pero que el fin debe ser generar una circulación y una rotación de vehículos y no un negocio económico, que es lo que entendemos que hoy está pasando”, remarcó Alexis Togel.
Desde la entidad explicaron que, al analizar antecedentes de ciudades donde se retiró el cobro del estacionamiento, la falta de rotación afectó directamente las ventas locales: “Al no haber estacionamiento medido, los empleados públicos, empleados de comercio, los propios dueños y empleados bancarios dejan el auto todo el día en el mismo lugar, con lo cual no hay rotación ni posibilidad de que los clientes estacionen para comprar”.
Togel reconoció las deficiencias del sistema actual y abogó por reformularlo mediante herramientas tecnológicas y exenciones en los primeros minutos: “Habría que hacer un análisis en profundidad, ver el impacto y en función de eso hacer una mejora de la herramienta para que cumpla su función. Si la sacamos, inicialmente habría mucha gente contenta, pero el centro estaría ocupado plenamente todo el día sin posibilidad de que el consumidor encuentre estacionamiento”.
A su vez, el dirigente empresarial insistió en la necesidad de acompañar cualquier medida con alternativas globales para el traslado de los trabajadores: “Lo que hay que hacer es un buen diagnóstico y no salir a tirar soluciones sin analizarlo. El empleado no debería ir al centro a ocupar ese espacio todo el día, sino que debería haber otras lógicas, como un transporte público que funcione bien y no sea caro, o la promoción del uso compartido de vehículos”.




