El frigorífico Dicasur de Trevelin, una de las principales fuentes de empleo en la localidad, se encuentra en una situación crítica que mantiene en vilo a 60 familias. Los trabajadores denuncian que la empresa les adeuda dos meses de sueldos y la actividad está completamente paralizada.
Según el Sindicato de la Carne, la crisis financiera se profundizó en los últimos meses. Un incendio en la planta, aparentemente por un cortocircuito, dejó a la empresa sin suministro de gas y sin posibilidad de faenar. El panorama se volvió aún más oscuro tras un allanamiento judicial que se llevó las computadoras de la planta.
Además, un mes antes, el dueño del frigorífico, Rafael Nataine, fue agredido en su oficina por dos hombres que se llevaron 5 millones de pesos y dos teléfonos. Si bien al principio se creyó que era un robo, los agresores, que fueron detenidos, declararon que habían ido a reclamar una deuda millonaria. Este incidente sumó incertidumbre a la ya complicada situación de la empresa.
El delegado gremial, Tomás Ríos, advirtió que la situación es insostenible para los trabajadores, quienes no tienen otras fuentes de empleo en la zona. Con la producción detenida, la esperanza de una solución se desvanece, dejando a las familias con deudas y sin ingresos.





