Radio del Sur 97.1 dialogó con el doctor y director médico en la Clínica del Valle, Juan Gabriel Seleme, sobre las crisis en las clínicas y el drama con las prepagas médicas.
En el marco del aumento en las tarifas de las empresas de medicina prepaga, algunas decidieron mantenerlo pese al pedido del Gobierno de retrotraerlo. Las prepagas como Swissmedical, Sancor Salud y Medicus, sostienen que el aumento no fue abusivo, por lo tanto no van a retrotraer.
Seleme dio su opinión al respecto en representación de las clínicas privadas, quienes reclaman que las prepagas no actualizan los precios por las prestaciones.
«Al sector público le subieron las consultas, en la clínica se atienden a 25 mil personas por mes, hay que contextualizar esta situación, ¿Quién atiende a la población?», expresó.
Y añadió: «Hay que ver la situación entera, no solo que las prepagas no trasladaron esos incrementos sino que además tampoco lo hicieron las obras sociales, hay una crisis de financiamiento en el sector y todavía pretendemos que se sostenga con los estándares internacionales».
«En el anterior gobierno las clínicas estaban sustentadas con subsidios, antes del 2020 no recibíamos esos subsidios, siempre fue un sector que se mantuvo por fuera. No se puede hacer que un sector se mantenga parchado para siempre», declaró.
«Las prepagas con lógica razón económica quieren actualizar sus tarifas, pero lo hacen en el momento, que a mi criterio, no es el propicio por la situación económica y política que está viviendo el país», expuso.
«Hace poco nos enteramos que una prepaga a la que le prestamos servicio quería retrotraer lo que le habíamos facturado en marzo y descontarnos el 20% porque a un señor no le cerraba el Excel», disparó.
En referencia al pedido del Gobierno a las prepagas de retrotraer, Seleme manifestó que «por suerte se retrotrajo esa medida, a quién se le ocurre generar tamaño descontrol a un sector que ya esta consternado. Esta es una situación que debemos hablarlo entre los actores del sistema, me parece que el Gobierno ya intervino demasiado».
«Creo que nosotros podríamos encontrar soluciones más fáciles. La actividad privada deberíamos llamarnos a la reflexión y darnos cuenta que nosotros somos esos actores que podemos cambiar las cosas», enfatizó.
Y agregó: «De alguna forma tenemos que saldar esta situación y dejar de depender del Estado para que se arreglen las cosas».
Por último, sobre el atraso que vive el prestador respecto a los aumentos que sufrió el sector, dijo que «hay un atraso que si lo medimos con la inflación es de un 40% pero depende mucho con lo que se la compare».





