En diálogo con Radio del Sur 97.1, el presidente de la CAPIP (Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras), Agustín De La Fuente, habló sobre la grave crisis que enfrenta la industria pesquera argentina, que ha paralizado la pesca de langostino. El conflicto se centra en la negociación salarial entre las empresas y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), explicó la situación: «El mercado paga hoy por 1 kg de langostino $5,50 dólares. Operativamente pescarlo sale $6,50, estamos 1 dólar negativo ya. Llévelo a un barco de 100 toneladas… las pérdidas son enormes. Entonces, o adecuamos el negocio a la realidad o la verdad que es inviable llevar esto al agua porque no se puede seguir siendo negativo».
De la Fuente detalló que el convenio colectivo de trabajo con el SOMU tiene 20 años de antigüedad y que los precios de referencia están anclados a una época en la que el mercado pagaba más de $12 dólares por kilo. Actualmente, el costo operativo supera los $6,50 por kilo, generando pérdidas significativas para las empresas.
Si bien se ha llegado a acuerdos con otros sindicatos, la negociación con el SOMU se encuentra estancada. «Lamentablemente la semana pasada tuvieron amenazas algunos trabajadores y nosotros hemos decidido no sentar a la gente para embarcarse de esta forma, obviamente primero está la seguridad y darle garantías a nuestra gente», añadió De la Fuente.
El conflicto afecta a más de 130 barcos dedicados a la pesca de langostino congelado a bordo. De la Fuente explicó que el costo laboral representa más del 60% de los costos operativos, un aumento significativo respecto al 33% histórico. «Cada barco está perdiendo 150 000 dólares cada vez que sale al agua», afirmó.
La CAPIP propone una adecuación salarial del 22%, similar a la acordada con otros sindicatos, pero el SOMU se niega a aceptar la propuesta. Los salarios mensuales de los trabajadores, según De la Fuente, superan los 10 millones de pesos, dependiendo de la función a bordo.
El presidente también destacó el impacto de la creciente competencia de los camarones de cultivo y el aumento del volumen de langostinos disponibles en el mercado. «Hay mucho más volumen de productos en el mundo que elige el consumidor y también la ponderación que hace el cada mercado sobre los productos que uno puede instalar. Entonces, hay que adecuarse para seguir», señaló.
Finalmente, expresó su esperanza de llegar a un acuerdo, aunque reconoció que la situación es crítica y que la intransigencia del SOMU dificulta la negociación. La intervención del gobierno provincial, si bien ha sido de acompañamiento, no ha logrado resolver el conflicto.





