El Gobierno publicó un decreto en el Boletín Oficial para desregular las obras sociales y ratificó su convicción de dar un duro golpe contra los sindicatos. La medida afecta a más de 14 millones de trabajadores en relación de dependencia, sindicalizados, monotributistas, empleadas domésticas, y a más de 5 millones de personas en el sistema general.
Este decreto lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Nicolás Posse, y el ministro de Salud Mario Russo. Con esta iniciativa, el Gobierno busca fomentar la libre competencia entre las obras sociales y prepagas, permitiendo a los beneficiarios elegir entre ellas.
La Superintendencia de Servicios de Salud se encargará del proceso de cambio, que comenzará a regir el 1° de marzo. Los beneficiarios podrán ejercer su derecho a elegir una vez al año su obra social, desde que hayan comenzado su relación laboral.





