En diálogo con Radio del Sur 97.1, Lattanzio explicó que trabajó durante las últimas semanas en la recopilación de documentación para preparar la convocatoria y cuestionó la falta de respuestas por parte del Ejecutivo municipal.
El concejal de Comodoro Rivadavia, Omar Lattanzio, confirmó que presentará 102 preguntas durante la interpelación al secretario de Obras Públicas, Ostoich, quien deberá concurrir al Concejo Deliberante para brindar explicaciones sobre distintos expedientes y pedidos de informes.
«En total son 102 preguntas. Todo esto nació por la falta de información de ellos«, afirmó.
El edil sostuvo que, ante sus pedidos de documentación, recibió como respuesta que entregar la información implicaría un gasto importante en fotocopias, algo que rechazó porque, según explicó, nunca solicitó copias en papel.
«Yo jamás le pedí una camionada de fotocopias. No me digan que no me informaban porque no querían gastar en fotocopias», cuestionó.
Según Lattanzio, la escasa documentación a la que pudo acceder ya le permitió detectar situaciones que considera llamativas y que requieren explicaciones de los funcionarios responsables.
«Con la poca información que uno tiene de algunos expedientes te das cuenta de que es horrorosa la forma en que están gastando dinero o que no hay un control», sostuvo.
El caso de los portones
Uno de los ejemplos que presentó el concejal está relacionado con una obra realizada en un terreno destinado originalmente a un proyecto educativo y que finalmente fue utilizado como playa de estacionamiento.
Lattanzio afirmó que el Municipio había solicitado la construcción de un único portón de ingreso y egreso, de dos hojas de 2,5 metros cada una.
Sin embargo, aseguró que en la documentación aparecen cinco portones facturados, lo que habría elevado considerablemente el monto de la obra.
«La empresa sabe que no hizo cinco portones. La empresa sabe que hizo uno. Pero, por otro lado, te lo facturó. ¿Y quién lo certificó? La Municipalidad«, cuestionó.
Para el concejal, la situación plantea interrogantes tanto sobre la empresa contratista como sobre los mecanismos de control municipal.
«Hay una connivencia entre la empresa y el Municipio», afirmó.
Lattanzio sostuvo que, si al revisar los expedientes completos encuentra elementos suficientes, no descarta presentar la documentación ante la Justicia.
«Si a mí me traen todos los expedientes, yo creo que no va a ser ese expediente solo el que va a ir a Justicia», anticipó.
Cuestionamientos por el hormigón
Otro de los casos mencionados está relacionado con trabajos realizados sobre la avenida San Martín, donde el concejal cuestionó las cantidades y los valores consignados para la construcción de vados destinados al acceso de personas con movilidad reducida.
Según la documentación que analizó, para esos trabajos se habrían contabilizado 70 metros cúbicos de hormigón.
«70 metros cúbicos de hormigón es una barbaridad», sostuvo Lattanzio.
Además, señaló una importante diferencia en el precio por metro cúbico del material. Según los datos que presentó, el hormigón H-17 habría sido valuado en $265.000 por metro cúbico para los vados, mientras que para el contrapiso de las veredas se habría considerado un valor de $1.670.000 por metro cúbico.
Ante estos números, el concejal insistió en la necesidad de acceder a los expedientes completos para determinar cómo se confeccionaron las certificaciones y por qué fueron aprobadas.
«No puede ser que nadie lo haya visto, no puede ser que lo certifiquen, no puede ser que lo aprueben y no puede ser que lo paguen», manifestó.
$217 millones para reparar cinco tráileres
Lattanzio también cuestionó una contratación para reparar cinco módulos habitacionales que se encontraban en desuso y que serían destinados a oficinas y depósitos.
Según afirmó, la reparación de las cinco unidades fue adjudicada por $217 millones.
El concejal comparó ese monto con el valor de módulos habitacionales usados que, según una consulta realizada junto a otro edil, tendrían un costo aproximado de $22 millones cada uno, incluyendo equipamiento como aire acondicionado y baño.
«217 millones de pesos para arreglar los cinco tráileres. ¿Cómo voy a gastar 217 millones en una porquería?», cuestionó.
De acuerdo con sus cálculos, reparar cada uno de los cinco módulos habría costado unos $43,4 millones, prácticamente el doble del valor que mencionó para adquirir una unidad usada en buenas condiciones.





