Rodeado de vecinos y con la nostalgia palpable en el aire, Rogelio Hube entregó la llave de la estafeta del Correo Argentino en Gualjaina, marcando el cierre definitivo de una era para la localidad.
Hube, el único empleado del correo durante años, se despidió entre aplausos y palabras de afecto por parte de los vecinos, quienes atestiguaron su dedicación y compromiso con la comunidad. Este emotivo momento quedó registrado en fotos que quedarán como un recuerdo imborrable de una época que llega a su fin.
La decisión de cerrar la estafeta, parte de las medidas tomadas por el gobierno de Javier Milei para reducir gastos, ha generado consternación y tristeza en Gualjaina. La oficina, que funcionaba en un edificio cedido por la Municipalidad, representaba un importante punto de conexión para los habitantes del pueblo, quienes ahora deberán recorrer largas distancias para acceder a los servicios postales.
Un adiós con el sabor amargo de la injusticia
La despedida de Rogelio Hube no solo simboliza el cierre de la estafeta, sino también la pérdida de un servicio esencial para la comunidad y el despido de un trabajador dedicado y querido por todos. La situación de Hube se suma a la de otros empleados del Correo Argentino que han sido despedidos en todo el país en el marco de las políticas de ajuste del gobierno de Milei.





