Tras más de dos décadas de abandono, las máquinas comenzaron este lunes los trabajos de demolición de la ex fábrica de cal ubicada en el barrio Corradi. El predio, que ocupa aproximadamente tres manzanas, dejó de ser un símbolo de la actividad industrial de los años 70 para convertirse en un foco crítico de inseguridad, vandalismo y conflictos sociales. Con esta intervención, se busca eliminar un punto de alta peligrosidad y recuperar el espacio para el beneficio directo de los residentes de la zona.
El operativo es coordinado por la Administración de Vialidad Provincial, con el apoyo de camiones de la Municipalidad de Trelew para el retiro de escombros. Debido a la magnitud de las estructuras, se estima que las tareas de limpieza y nivelación del terreno se extenderán durante varias jornadas. Una vez despejado el área, el proyecto contempla una transformación integral que incluye la construcción de una subcomisaría, un playón deportivo y una plaza sustentable, respondiendo a un pedido histórico de los vecinos que reclamaban soluciones ante el deterioro del sector.
La renovación del predio también traerá consigo un refuerzo en la vigilancia tecnológica. En una segunda etapa, se prevé la instalación de domos y cámaras de seguridad de última generación, los cuales formarán parte de un sistema de alerta vecinal conectado directamente a los teléfonos celulares de las familias del barrio. Esta obra no solo apunta a mejorar la infraestructura urbana, sino a devolverle la tranquilidad a una zona que, durante años, convivió con la precariedad de un edificio en ruinas.





