El calendario marcará este 8 de enero de 2026 como una fecha bisagra para los vecinos de la ciudad. Luego de seis años de promesas incumplidas, gestiones truncas y una larga espera que obligó a muchas familias a pasar crudos inviernos sin el servicio básico, finalmente se concretó la primera conexión de gas natural domiciliario.
El fin de una larga agonía
La falta de capacidad en el gasoducto y la falta de inversión en las plantas compresoras habían mantenido a Esquel bajo una «veda» que impedía nuevas conexiones, incluso en viviendas que ya tenían la red frente a su puerta. Esta mañana, el encendido de la primera hornalla oficial marcó el fin de una era de incertidumbre.
Para los vecinos beneficiados, este avance no solo representa una mejora sustancial en la calidad de vida, sino también un alivio económico inmediato, terminando con la dependencia de la costosa calefacción eléctrica o la logística de la leña y el gas envasado.
Un impulso para el desarrollo
Desde el municipio y los sectores involucrados destacaron que esta conexión es solo el puntapié inicial. El objetivo es que la habilitación se extienda de forma progresiva a los cientos de usuarios que ya tienen sus carpetas técnicas aprobadas y esperan el «visto bueno» final de la prestataria Camuzzi.
«Es un acto de justicia para una ciudad que sufre temperaturas extremas», señalaron fuentes locales. La reactivación de las conexiones domiciliarias también genera una gran expectativa en el sector de la construcción, que se veía frenado ante la imposibilidad de garantizar servicios a las nuevas viviendas.
Próximos pasos
Se espera que en las próximas semanas se acelere el ritmo de las inspecciones técnicas para que más familias puedan contar con el servicio antes de la llegada del próximo invierno. Las autoridades provinciales y municipales seguirán de cerca la evolución del plan de expansión de la red para asegurar que la espera de seis años no se repita.





