Un análisis histopatológico detectó una afección respiratoria previa en el menor, mientras que la historia clínica de la UTIP detalla las lesiones cerebrales y el estado crítico del ingreso. La fiscalía mantiene la imputación basándose en el informe forense integral.
El expediente judicial por el fallecimiento de Ángel López (4) incorporó en las últimas horas documentación médica clave que detalla el estado del menor al momento de su atención y los resultados de estudios complementarios. La causa presenta actualmente una dualidad entre un reciente hallazgo histopatológico y los informes de la autopsia inicial.
Los datos de la historia clínica Según los registros de evolución médica del pasado 5 de abril, el niño ingresó vía ambulancia a las 10:04 hs en paro cardiorrespiratorio. El parte oficial describe un cuadro de inconsciencia, palidez generalizada y pupilas midriáticas fijas, con una saturación de oxígeno del 60%.
Ante este escenario, el personal sanitario procedió a realizar maniobras de RCP avanzada, intubación endotraqueal y administración de adrenalina. Los registros de enfermería de las 12:00 hs indican que el paciente presentaba niveles de glucemia superiores a 400 mg/dl y requirió expansión con líquidos, manteniéndose bajo asistencia respiratoria mecánica (ARM) en estado crítico.
Contraste de informes periciales Un nuevo estudio histopatológico arrojó que el menor presentaba una condición respiratoria preexistente, factor que la defensa de los imputados —Mariela Altamirano y Michael González— busca integrar como posible causa del deceso. Sin embargo, este dato se contrapone con el informe del Cuerpo Médico Interdisciplinario Forense.
La Tomografía Computada (TAC) y la autopsia documentaron:
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Edema cerebral masivo y herniación del tronco cerebral.
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Más de veinte focos de hemorragia interna en la zona craneal y cuero cabelludo.
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Lesiones que, según los especialistas en neuropatología, fueron producidas mientras el niño aún se encontraba con vida.
Estado de la causa
Pese a la incorporación de la afección respiratoria al expediente, el fiscal Cristian Olazábal ratificó que la hipótesis de la fiscalía no ha sufrido modificaciones. Para el Ministerio Público Fiscal, los traumatismos detectados en el cráneo son compatibles con golpes contundentes y constituyen la prueba central de la acusación.
Con información de Infobae





