Advierten que la modificación del trazado dejó un tramo de casi un kilómetro sin cobertura. Piden la instalación de una garita intermedia para evitar que estudiantes y adultos mayores deban caminar extensas distancias.
La reciente puesta en marcha de la línea L6A en Comodoro Rivadavia desató el malestar entre las familias del sector de Quintas del barrio Saavedra, quienes denuncian que la reestructuración del servicio dejó a una amplia zona urbanizada sin paradas cercanas de colectivo.
De acuerdo con el reclamo de los residentes, el colectivo transita por la avenida Roque González, pero existe un vacío de cobertura de aproximadamente un kilómetro comprendido entre el barrio Aeronáutico y un punto situado metros después de la plaza principal de Saavedra. Esta distancia obliga a los usuarios a efectuar caminatas prolongadas para tomar el transporte público.
La preocupación se intensificó ante la posibilidad de que las paradas definitivas se establezcan únicamente en Don Carlos y cerca del barrio Aeronáutico. De confirmarse esa distribución, el sector de Quintas continuaría marginado del trazado del servicio.
Para solucionar el inconveniente, los frentistas proponen la construcción de un punto de ascenso y descenso a mitad del recorrido, puntualmente a la altura de la forrajería del sector. En ese sentido, sugieren tomar como modelo los trabajos de infraestructura ejecutados recientemente sobre el canal evacuador, donde se pavimentó una vereda y zona de estacionamiento de 25 metros.
Los vecinos apelaron a la empatía de las autoridades de transporte y del Municipio para que revisen la planificación del trayecto, enfatizando que la falta de paradas impacta de manera directa en la rutina diaria de niños en edad escolar y adultos mayores.





