El director de CABIN, Jorge Brugna, habló con Radio del Sur 97.1 y advirtió sobre la crítica situación que atravesó la institución debido a atrasos en los pagos por parte del PAMI, lo que impactó directamente en la atención de pacientes oncológicos en la provincia.
El centro, único en su tipo en Chubut, atiende a una gran proporción de afiliados a esa obra social, lo que vuelve especialmente sensible cualquier demora en los fondos.
«El 42% de las personas que se atienden en CABIN son afiliados de PAMI, y el atraso en los pagos nos afecta mucho», explicó.
Según detalló Brugna, la deuda se arrastraba desde fines del año pasado, lo que generó serias complicaciones para el funcionamiento diario del centro. «PAMI no estaba pagando prestaciones desde octubre, hasta enero inclusive», señaló.
Pese a este escenario, el servicio nunca se interrumpió.
«Nunca dejamos de atender a los afiliados, porque somos una institución sin fines de lucro y queremos sostener el servicio», remarcó.
En los últimos días, tras gestiones a nivel provincial y nacional, se concretó un desembolso que alivió parcialmente la situación. «Recibimos 280 millones de pesos que eran parte de la deuda atrasada, y eso fue muy importante», indicó.
Promesa de regularización
El titular de CABIN aseguró que existe un compromiso para evitar nuevos atrasos en los pagos.
«PAMI se comprometió a mantener un flujo de fondos regular para que no haya estos atrasos», afirmó.
Sin embargo, aclaró que las decisiones dependen de las autoridades centrales, lo que muchas veces dificulta la resolución rápida de los problemas.
Más allá del financiamiento, Brugna advirtió que los afiliados enfrentan cada vez más obstáculos para acceder a estudios, tratamientos y medicamentos. «PAMI se puso más difícil para autorizar prestaciones y medicamentos, y eso genera una situación muy estresante», explicó.
Incluso, señaló que existen límites mensuales para ciertas prácticas, lo que complica la continuidad de los tratamientos.
Falta de medicamentos y soluciones de emergencia
Uno de los problemas más críticos es la demora en la entrega de medicación, clave en tratamientos oncológicos. «Muchas veces los medicamentos no llegan a tiempo y eso altera los tratamientos», advirtió.
Ante esta situación, el equipo médico se ve obligado a tomar decisiones excepcionales:
«Usamos medicamentos de un paciente para otro, esperando que después lleguen los suyos. No debería hacerse, pero hay que responder ante la urgencia», reconoció.
Brugna también planteó que la problemática excede a una sola obra social y afecta a todo el sistema sanitario. «Hoy el 50% del costo en salud son medicamentos. Así es imposible sostenerlo», afirmó.
Según explicó, el aumento sostenido de los precios de los fármacos y la aparición de nuevas terapias de alto costo generan una presión creciente sobre los presupuestos.
Finalmente, el director de CABIN destacó el impacto humano de la situación, tanto en pacientes como en el personal.
«La gente llega con una mezcla de enojo, apuro y angustia, y el equipo hace un trabajo extraordinario para sostener la atención», expresó.
Además, señaló que la sobrecarga administrativa y la falta de personal agravan el escenario, en un contexto donde cada trámite puede definir el acceso a un tratamiento.




