Lo que parecía un accidente de tránsito más en la intersección de Kennedy e Islas Leones terminó revelando una trama delictiva y una irresponsabilidad extrema. Alrededor de la medianoche de este miércoles, un hombre de 35 años al mando de un Mercedes Benz provocó un choque en cadena que dejó como saldo una lactante hospitalizada y un auto de lujo destruido que resultó ser robado.
Un raid de alcohol y destrucción
El conductor del Mercedes circulaba con un nivel de alcohol en sangre alarmante: 2,12 g/l. Bajo ese estado, embistió por detrás a un vehículo en el que viajaba una mujer de 51 años junto a una acompañante y su beba de 3 meses. Tras el primer impacto, el sujeto perdió el control por completo y terminó estrellándose contra un tercer auto que se encontraba estacionado en la zona.
Estado de salud: La pequeña de 3 meses fue trasladada de urgencia y de forma preventiva al Hospital Regional para evaluar posibles lesiones tras el fuerte impacto.
La sorpresa del dueño: del centro al desarmadero
La investigación policial dio un giro inesperado al identificar el Mercedes Benz. El propietario original, un hombre de 53 años, había dejado el vehículo resguardado el pasado lunes 6 de abril en una cochera de la calle 9 de Julio, en pleno centro de la ciudad.
El dueño se enteró del robo recién esta madrugada, cuando la policía le notificó que su auto había aparecido, aunque en condiciones de destrucción total tras el siniestro en el barrio Ceferino.
Consecuencias legales
Mientras la conductora del vehículo afectado dio negativo en el test de alcoholemia, el responsable del Mercedes quedó a disposición de la justicia. Se investiga ahora cómo logró sustraer el vehículo de la cochera céntrica y la gravedad de las lesiones causadas a los ocupantes del auto embestido, en una causa que suma robo, conducción peligrosa y lesiones.





