Luis López y Lorena Andrade cuestionaron el accionar judicial y denunciaron persecución tras realizar pintadas en edificios públicos. «¿Qué es más delito: asesinar a una criatura de cuatro años o pintar una pared?», sentenciaron.
El dolor por la pérdida de un hijo y la impotencia ante la falta de respuestas judiciales derivaron en un nuevo capítulo de tensión en el marco de la causa que investiga la muerte de Ángel López. Sus padres, Luis López y Lorena Andrade, volvieron a exponer su malestar luego de ser interceptados por efectivos policiales mientras realizaban escraches y pintadas en edificios públicos.
La pareja decidió retomar las intervenciones callejeras tras advertir que sus reclamos anteriores en las paredes de la ciudad habían sido tapados de forma sistemática. “El sábado fuimos también a pintar, pero como salieron nuestras imágenes en los medios, como que no pasó nada. Entonces ayer fuimos de vuelta”, relató Lorena, madre del corazón del niño de cuatro años.
Un cuestionamiento a las prioridades del Estado
Durante el operativo policial, los familiares no ocultaron su indignación ante lo que consideran un enfoque equivocado de la Justicia y las fuerzas de seguridad. Para los López, existe un ensañamiento con su forma de protestar mientras la causa principal permanece estancada.
“Nosotros sabemos que es un delito pintar un edificio público, pero ¿qué es más delito? ¿asesinar a una criatura de cuatro años o pintar una pared?”, cuestionaron con dureza.
La pareja denunció sentirse perseguida por las autoridades y lamentó que el despliegue policial se utilice para resguardar fachadas en lugar de avanzar en la identificación y detención de los responsables de la muerte del menor.
El costo emocional de la búsqueda de justicia
Más allá del conflicto con las autoridades, el matrimonio remarcó el profundo desgaste emocional que atraviesan desde que comenzó el caso. La lucha por justicia se ha convertido en una carga constante que no les permite realizar el duelo en paz.
“Nosotros queremos estar tranquilos un rato, no podemos, todo el tiempo es algo”, manifestaron, dejando en evidencia el agotamiento de una familia que asegura estar desamparada por el sistema.
La causa por la muerte de Ángel López continúa generando conmoción social, mientras sus allegados prometen no cesar en sus reclamos públicos hasta obtener las respuestas que la Justicia, hasta el momento, les ha negado.
Con información de Crónica.




