Micaela Cendra, especialista en lenguaje verbal y no verbal, analiza la entrevista de Thomsen en Telenoche y concluye que no mostró señales de arrepentimiento genuino.
Argumentos a favor de la postura de Cendra:
- Falta de expresiones faciales de tristeza o pesar: Según Cendra, las cejas de Thomsen permanecieron planas, no hubo mirada triste hacia abajo ni descenso de la comisura labial, expresiones típicas del arrepentimiento.
- Tono de voz neutral: La especialista afirma que el tono de voz de Thomsen no denotaba arrepentimiento ni dolor, características que sí suelen estar presentes en quien se siente realmente afligido.
- Discurso centrado en la propia situación: Cendra observa que Thomsen se enfocó en cómo el crimen afectó su vida y la de sus allegados, sin mostrar empatía por la víctima ni su familia.
- Lágrimas cuestionables: Si bien Thomsen lloró en algunos momentos, la especialista sugiere que estas podrían ser lágrimas de vergüenza o por su situación actual, no de arrepentimiento genuino.
- Gesto de manos entre las piernas no convincente: Cendra señala que la postura de Thomsen con las manos entre las piernas podría ser un gesto simulado para controlar el nerviosismo, pero no un indicio de dolor o arrepentimiento.
- Estrategia mediática: La especialista considera que la entrevista fue parte de una estrategia para distanciarse de los demás acusados y mostrar una imagen más humana, pero que las expresiones no verbales lo traicionaron.





