Con más de 32.000 animales bajo seguimiento, la provincia es la más afectada del país. El rebrote pone en riesgo el título de «Zona Libre» obtenido en 2016 y preocupa la falta de recursos de los pequeños productores.
La ganadería de Chubut, corazón de la producción lanera argentina, atraviesa un momento crítico. Un reciente informe del SENASA reveló la presencia de 74 establecimientos con sarna ovina en el territorio provincial, lo que pone bajo sospecha a un total de 32.615 animales. La cifra sitúa a Chubut como la provincia con mayor cantidad de ovinos en seguimiento de todo el país, superando ampliamente a Río Negro (24.857) y a distritos como Neuquén o Buenos Aires.
El impacto es doblemente preocupante dado que Chubut concentra el 25% del stock ovino nacional. El riesgo no es solo productivo, sino institucional: tras una década de ostentar el estatus de «Zona Libre de Sarna», la provincia podría perder esta distinción internacional si no logra contener el avance del ácaro.
El mapa del brote
La mayoría de los focos se concentran en el noroeste y la zona central de la provincia, con una distribución desigual pero alarmante:
-
Departamento Cushamen: Lidera en cantidad de establecimientos afectados con 47 campos.
-
Departamento Languiñeo: Aunque solo tiene 5 estancias involucradas, concentra la mayor cantidad de animales bajo riesgo, con más de 13.800 ovinos.
-
Otras zonas: También se registraron casos en Gastre (10), Mártires (8), Telsen y Gaiman.
Causas y falta de recursos
Desde las entidades rurales señalan que el brote habría comenzado por el ingreso de animales desde el norte del país que eludieron los controles sanitarios. Si bien los focos están identificados, el gran obstáculo es económico: muchos productores de la meseta no cuentan con los fondos necesarios para costear los tratamientos de erradicación.
Desde la Sociedad Rural aclararon que «bajo seguimiento» no significa necesariamente que todos los animales estén enfermos, pero el estado de alerta es total. Advierten que la sarna es una amenaza directa para la subsistencia de los pequeños productores que aún resisten en la meseta central.
El rol del Estado
Ante la gravedad del cuadro, el Ministerio de Producción de Chubut se comprometió a liberar fondos específicos para combatir la enfermedad. Las autoridades sanitarias instan a los ganaderos a realizar la autodenuncia inmediata ante cualquier sospecha, ya que la detección temprana es la única vía para salvar el estatus sanitario de la provincia y evitar que la plaga se disemine al resto de la Patagonia.





