El magíster en Finanzas Federico Michi trazó un duro diagnóstico de las cuentas provinciales. El desplome del precio del barril, la rigidez del gasto público y el estancamiento de la Cuenca del Golfo San Jorge encienden las luces de alarma de cara a los próximos meses.
La economía de Chubut ingresó en una etapa de fuerte reconfiguración y enfrenta un escenario financiero sumamente desafiante. Las marcadas oscilaciones en los mercados globales de energía, sumadas a los cambios estructurales en la política hidrocarburífera nacional, comenzaron a condicionar la solvencia fiscal de una provincia cuyos ingresos dependen fuertemente de la actividad extractiva.
El magíster en Finanzas Federico Michi analizó detalladamente el estado de las cuentas públicas provinciales y advirtió sobre las principales debilidades del sistema actual: la rigidez del gasto estatal y el terreno que pierde la cuenca tradicional frente a los yacimientos no convencionales de Neuquén.
El fantasma de la deuda y el desplome del barril
El origen de las actuales tensiones presupuestarias se vincula estrechamente a las condiciones en las que el distrito asumió sus compromisos financieros internacionales. Chubut tomó deuda en abril de 2026, cuando el barril del petróleo cotizaba a 117 dólares; actualmente, ese valor cayó a cifras cercanas a los 70 dólares, lo que reduce drásticamente el flujo de recursos mensuales.
De acuerdo con Michi, el ingreso por regalías petroleras representa entre el 15% y el 16% del total de los ingresos corrientes. Por ende, cualquier modificación a la baja altera de forma directa las arcas del Estado provincial. Sin embargo, el analista aclaró que no le preocupa el nivel de endeudamiento en sí: «Para el repago de la deuda tenemos tiempo. La situación fiscal de la provincia, eso sí me preocupa un poquito más», diferenció.
Gasto inflexible y déficit en ascenso
El principal foco de vulnerabilidad para la gestión chubutense radica en la brecha creciente entre los recursos que ingresan y los gastos corrientes, agravado por una preocupante tendencia recesiva. «Chubut sigue la tendencia nacional de disminución de actividad económica, cierre de empresas y eso va a afectar la recaudación fiscal», describió el especialista.
Según su mirada, el déficit fiscal provincial se incrementó a partir de 2025 respecto a 2024 debido a un fuerte aumento del gasto, especialmente en el rubro de personal, el cual es «muy inflexible a la baja». Al no poder recortar los costos fijos con rapidez, el Estado se ve obligado a depender exclusivamente de la coparticipación o la recaudación propia. «Las provincias no pueden emitir dinero para suplir el déficit. Entonces, lo único que queda es seguir incrementando la deuda», remarcó Michi.
El factor estructural: el avance de Vaca Muerta
Más allá de la coyuntura internacional de los precios, el verdadero llamado de atención para la región es de carácter estructural y responde al volumen físico de producción en el sur argentino.
Michi reveló que el estancamiento de la actividad extractiva a nivel local representa una luz de alarma mayor que la propia volatilidad del crudo: «A mí lo que más me preocupa de Chubut es la cantidad de petróleo producido; a la cuenca del Golfo San Jorge le está costando muchísimo crecer», observó.
Esta dificultad para expandir la extracción responde a una reorientación estratégica de las inversiones de las operadoras, que concentraron sus capitales en la cuenca neuquina. Al respecto, el especialista concluyó de forma contundente: «Argentina rotó el modelo productivo hidrocarburífero hacia Vaca Muerta. Entonces se produce una disminución de la cantidad, que es lo que más me preocupa, porque los precios van y vienen».
Fuente de referencia: Canal12web.




