Un análisis realizado por el economista Alejandro Jones revela la difícil situación de las cuencas petroleras maduras en Argentina, especialmente en comparación con la formación Vaca Muerta. En una entrevista con Radio Del Sur 97.1, profundizó sobre el tema y declaró que «con un precio del Brent a 65 dólares, la rentabilidad en las cuencas maduras argentinas es baja; en Chubut, alrededor del 5% sobre los ingresos, mientras que en Santa Cruz es negativa, en contraste con Vaca Muerta, que presenta una rentabilidad del 35%».
Según Jones, la producción de cuencas maduras convencionales se ha reducido a la mitad en los últimos 16 años debido a la falta de rentabilidad. Esta caída ha sido particularmente pronunciada en Santa Cruz, mientras que en Chubut, si bien también se observa una disminución, la situación es menos crítica que en otras provincias.
El estudio, que considera datos de las principales operadoras y reportes de bolsas internacionales como la de Nueva York, indica que con un precio del Brent a 65 dólares, la rentabilidad en las cuencas maduras argentinas es baja. En Chubut, la rentabilidad se sitúa alrededor del 5% sobre los ingresos, mientras que en Santa Cruz es negativa. En contraste, Vaca Muerta presenta una rentabilidad del 35% al mismo precio del Brent.
Jones destaca que el costo operativo (Opex), que incluye costos de producción y mantenimiento, representa el 53% del precio de venta (65 dólares). Este costo varía según la jurisdicción, siendo menor en Mendoza. El economista señala que el alto costo de mantenimiento, en parte debido a la alta proporción de agua en la extracción (96%), dificulta la competitividad. En la cuenca analizada, el costo de extracción (lifting cost) se acerca a los 17 dólares por barril, mientras que el costo de mantenimiento es similar.
Para que las cuencas maduras sean atractivas para la inversión, Jones propone tres ejes: nuevos convenios colectivos de trabajo más eficientes, eficiencia en el capital (incluyendo inversiones para mejorar la calidad del crudo), y una redefinición de la política tributaria (ingresos brutos, regalías, ganancias, IVA) con una estabilidad fiscal similar a la de la minería.
Para competir con Vaca Muerta, se necesitaría un precio del Brent entre 80 y 85 dólares, o bien una significativa reducción de costos. En resumen, sin cambios sustanciales, la inversión en estas cuencas seguirá siendo poco atractiva.





