La sexta ola del coronavirus en España empeora a gran velocidad mientras que los técnicos de Sanidad, que de momento no han decretado restricciones, aconsejan limitar los asistentes a los encuentros de Navidad y consideran que el pasaporte Covid no es eficaz contra los contagios. En las dos últimas semanas la incidencia acumulada aumentó en el país de 88 a 208 puntos por cada 100.000 habitantes.
Hasta el momento, España confirmó cuatro casos de la variante ómicron.
La cepa fue detectada en aguas residuales de Cataluña en las últimas semanas de noviembre, anunciaron hoy las autoridades regionales de salud. El Centro de coordinación de alertas y emergencias sanitarias (CCAES) señaló que «el riesgo de nuevas introducciones de ómicron en España se considera muy alto y el de diseminación, alto».
Ante el aumento de casos, el ministerio de Sanidad recomendó limitar el número de participantes en eventos públicos y sociales, especialmente durante las celebraciones de las fiestas de Navidad.
El ministerio dejó en manos de los gobiernos regionales el requerimiento del pasaporte Covid. Ocho gobiernos regionales de los 17 del país impusieron en las últimas semanas ese pase para poder acceder a locales públicos. Sin embargo, los técnicos de Sanidad consideran que su utilidad para prevenir la transmisión será muy limitada, ya que el 90% de la población está vacunada y porque su uso puede suponer la relajación del uso de la mascarilla.
Además de la mascarilla, el gobierno apuesta por la aplicación de una tercera dosis de vacuna -cuya campaña ya está en marcha- para combatir el coronavirus, sin volver a las restricciones que plantean los expertos si la ola siguiera avanzando o si la variante Omicron se impusiera.
Los gobiernos regionales rechazaron adelantar el cierre de bares, restaurantes y discotecas, tal como propusieron los expertos de Sanidad. «La voluntad de este gobierno es combatir el virus sin parar la economía», afirmó el martes la portavoz del ejecutivo, Isabel Rodríguez.
El gobierno del socialista Pedro Sánchez confía en no tener que limitar ni aforos ni horarios en la hotelería durante las fiestas de Navidad, periodo en el que el año pasado se registró un gran incremento e la incidencia acumulada.
(ANSA)






