La situación sanitaria animal en la Meseta chubutense continúa generando preocupación. El ministro de Producción del Chubut, Juan Pavón, confirmó que actualmente existen 69 focos activos de sarna en distintos puntos de la provincia y advirtió sobre las dificultades para aplicar tratamientos durante la temporada invernal.
El funcionario explicó que las bajas temperaturas complican la realización del doble baño sanitario, uno de los métodos más utilizados para combatir la enfermedad en el ganado. Frente a este escenario, el Gobierno provincial avanza en el desarrollo de un tratamiento inyectable que podría convertirse en una alternativa más efectiva y definitiva.
Pavón recordó además que el gobernador Ignacio Torres anunció una inversión de 1.100 millones de pesos destinada al fortalecimiento del programa de sanidad animal. Según detalló, ya fueron ejecutados los primeros 300 millones para la contratación de paratécnicos, la adquisición de vehículos y la compra de insumos veterinarios.
En paralelo, las autoridades provinciales trabajan en la contención de los focos detectados y en controles sobre el traslado de animales, con el objetivo de evitar la propagación de nuevos contagios.
Por otro lado, el ministro se refirió a la problemática vinculada a la población de guanacos en la región y señaló que se lleva adelante una experiencia piloto junto a la Secretaría de Ambiente para encontrar un equilibrio entre la conservación de la especie y su aprovechamiento productivo.
Según indicó, el crecimiento de la población de guanacos genera una fuerte competencia por recursos esenciales como el agua y las pasturas, especialmente en zonas de la Meseta afectadas por la sequía y la escasez hídrica.
«La especie compite con la oveja tanto por el agua como por el alimento», sostuvo Pavón al describir una problemática que preocupa a los productores de la región.
La prueba piloto apunta a determinar cuál es la capacidad de carga real de los campos y evaluar posibles medidas de manejo que permitan aprovechar el recurso sin comprometer la conservación mínima de la especie.





