Veranear en Argentina se ha convertido en un desafío financiero de alta complejidad. Según un reciente relevamiento de costos para este enero de 2026, una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesita desembolsar una cifra cercana a los $4.000.000 para cubrir una estadía de 15 días en los principales centros turísticos del país.
El informe desglosa los gastos básicos que transforman el descanso en un artículo de lujo para la clase media. El cálculo incluye transporte, un alojamiento de categoría media y un presupuesto moderado para alimentación y esparcimiento, dejando fuera los gastos extraordinarios o consumos premium.
El peso del alojamiento y el transporte
El rubro que más presiona el presupuesto es el alojamiento, que ha registrado aumentos significativos respecto a la temporada anterior. En destinos como la Costa Atlántica o la Cordillera, los alquileres de departamentos o cabañas representan más del 50% del presupuesto total.
A esto se suma el costo del traslado:
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En auto particular: El constante aumento de los combustibles y los peajes encarece los viajes de larga distancia.
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En ómnibus o avión: Las tarifas han seguido la curva ascendente de los costos operativos, obligando a muchas familias a reducir los días de estadía para poder costear los pasajes.
Estrategias de ahorro y cambio de hábitos
Ante esta realidad económica, el comportamiento del turista ha mutado. Se observa una tendencia hacia estadías más cortas (de 3 a 5 días) en lugar de las tradicionales quincenas, y un crecimiento del turismo de cercanía. Además, el uso de la tarjeta de crédito y los planes de pago financiados se han vuelto herramientas indispensables para poder concretar el viaje.
El gasto diario por persona, que incluye comida y alguna actividad recreativa mínima, también ha escalado, lo que lleva a muchos veraneantes a optar por alojamientos con cocina para evitar el gasto constante en gastronomía y restaurantes.





