El Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en los Impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, una decisión que se trasladará a los precios de naftas y gasoil en las estaciones de servicio de todo el país.
La medida fue establecida mediante el Decreto 116/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
Incremento escalonado para moderar el impacto
Con el objetivo de atenuar el efecto en la inflación, el Ejecutivo resolvió aplicar una actualización parcial y escalonada. De esta manera, se postergaron parte de los aumentos pendientes y se difirieron completamente los correspondientes al último trimestre de 2025.
La legislación vigente establece que estos tributos deben actualizarse cada tres meses en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC, tomando como referencia los ajustes acumulados desde 2018. No obstante, en los últimos años el Gobierno optó por fraccionar las subas para evitar incrementos bruscos en el precio final de los combustibles.
En los fundamentos del decreto se señala que la decisión busca sostener un esquema fiscal equilibrado y, al mismo tiempo, evitar un traslado inmediato y significativo a los valores en surtidor.
Cómo quedan los aumentos
Entre el 1° y el 31 de marzo de 2026, las naftas sin plomo y la nafta virgen sumarán 17,385 pesos por litro en concepto de Impuesto a los Combustibles Líquidos y 1,065 pesos por litro por el tributo al Dióxido de Carbono.
En el caso del gasoil, el incremento será de 14,884 pesos por litro por el impuesto general, más 1,696 pesos por litro por el componente ambiental. Además, se aplicará una suba adicional de 8,059 pesos por litro en las regiones alcanzadas por el régimen diferencial.
Ese tratamiento especial rige en provincias patagónicas como Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego y La Pampa, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe, en función de sus particularidades logísticas y productivas.
Nuevas subas en abril
El decreto también establece que los incrementos remanentes correspondientes a 2024 y 2025 comenzarán a aplicarse desde el 1° de abril de 2026, lo que anticipa nuevas presiones sobre los precios de los combustibles en los próximos meses.





