El empresario santacruceño Lázaro Báez, condenado a 10 años de prisión por lavado de dinero en la causa Ruta del Dinero K, solicitó a la Justicia recuperar el beneficio de la prisión domiciliaria. Su defensa argumenta que las condiciones de alojamiento en la Unidad Penitenciaria N.º 15 de Río Gallegos, donde permanece desde junio, afectan gravemente su salud.
Antes del traslado, Báez —de 68 años— cumplía arresto domiciliario en El Calafate con tobillera electrónica. Sin embargo, tras la confirmación de la condena por parte del Tribunal Oral Federal N.º 4, el juez Néstor Costabel dispuso que la sentencia comenzara a cumplirse en una cárcel común.
El reclamo de la defensa
La abogada del empresario, Yanina Nicoletti, denunció que su cliente comparte baño con otros diez internos, no cuenta con ducha ni ventilación en su celda, el techo presenta filtraciones y la comida llega en mal estado. Además, recordó que Báez padece hipertensión, diabetes y asma, lo que ya provocó varias descompensaciones con internaciones hospitalarias.
Con estos argumentos, el pasado 29 de agosto la defensa presentó un recurso de casación para que el empresario pueda regresar a su casa en El Calafate. La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Gustavo Hornos, deberá resolver en los próximos días si hace lugar al pedido.
Condenas y decomisos
Báez fue detenido en 2016 y en 2021 recibió su condena por maniobras de lavado de más de 55 millones de dólares a través de empresas ligadas a la obra pública. En agosto de este año, la Justicia ejecutó un decomiso millonario que incluyó 3 millones de euros en Bahamas, un millón de dólares en Suiza y 56 propiedades distribuidas entre Santa Cruz, Chubut y Buenos Aires.
Entre los bienes confiscados figuran 40 inmuebles en Santa Cruz —incluyendo nueve en El Calafate y más de 20 en Río Gallegos— además de cinco estancias en distintos puntos de la provincia. También se le incautó una propiedad en Lago Puelo, Chubut.
Hoy, mientras cumple su condena en una cárcel común, Báez busca que sus problemas de salud y las condiciones de detención sean consideradas razones suficientes para volver a cumplir la pena en su domicilio.





